I. E., un conductor de bus de 28 años, dice que "cumplía con su deber" cuando, hace una semana, un pasajero le propinó un puñetazo.
Es conductor de las líneas 487 y 483 (Madrid-Leganés); autocares interurbanos cuyo reglamento prohíbe a los padres que lleven las sillitas de bebé desplegadas.
Después de llamarme payaso y gordo, me pegó
"Le dije varias veces que cerrara el carrito y, después de llamarme payaso y gordo, me pegó".
Esta agresión ha sido la gota que colma el vaso; los conductores de bus (interurbanos y de la EMT) exigen "la entrada en vigor del nuevo reglamento cuanto antes".
Vacío legal
"Los usuarios creen que ya pueden llevar los carritos desplegados, pero la ley que lo permitirá aún no ha entrado en vigor", explica a 20 minutos Antonio Oviedo, secretario de Transportes de UGT.
Ante este vacío legal y las dudas de los viajeros, la EMT "ha dado una orden para que sí se dejen subir los carros abiertos", según Oviedo.
Si ocurriese algo, el responsable sería el conductor
Esto "crea más confusión, ya que en los interurbanos pasa lo contrario".
Además, "si ocurriese algo, el responsable sería el conductor, porque aún no se han habilitado espacios y cinturones de seguridad para carricoches".
Como publicó 20 minutos, la ley que permitirá que los bebés viajen en sus sillitas iba a entrar en vigor el día 1, pero un trámite burocrático la está retrasando.

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