La menor, que prestó declaración a primera hora de la mañana del miércoles, explicó que uno de los acusados admitió "lo que estaba pasando con Jokin" a través de unos correos electrónicos días antes de la muerte del chico.
La madre de Jokin también testificó hoy en el juicio, durante el que explicó cómo se enteró de los malos tratos que presuntamente sufría su hijo, después de que éste faltara varios días a clase, y describió los hematomas que el propio menor le mostró.
En sus conclusiones definitivas, la fiscal consideró que los ocho imputados, siete chicos y una chica, son responsables de un delito contra la integridad moral y de una falta de lesiones y reclamó para cuatro de ellos 15 meses de libertad vigilada y 60 horas de prestaciones a la comunidad.
Para otros tres de ellos el Ministerio Público pidió nueve meses de libertad vigilada y 40 horas de trabajos a la comunidad, mientras que para el último imputado demandó tareas socioeducativas consistentes en formación específica para la resolución de conflictos de grupo.
Por su parte, la acusación particular, que ejerce la familia de Jokin, responsabilizó a estos menores de un delito de inducción al suicidio, otro de maltrato psíquico y un tercero de lesiones, y reclamó condenas que suman cuatro años y seis meses de reclusión en un centro de régimen cerrado para cada uno de los acusados.
La defensa de los menores reclamó la absolución de sus clientes al considerar que ellos no participaron en las agresiones que presuntamente sufrió Jokin, aunque admite que tomaron parte en las burlas generales de las que era víctima y que le pudieron propinar algún cachete. El juicio quedó hoy visto para sentencia.
Los acusados niegan las palizas, aunque admiten burlas y cachetes
Los menores, siete chicos y una chica, declararon el lunes en la primera sesión del juicio, que se ha venido celebrando en San Sebastián a puerta cerrada.
Jokin C.L. murió el pasado 21 de septiembre al arrojarse desde la muralla de Hondarribia, al parecer, por el acoso al que le sometían algunos de sus compañeros del instituto Talaia.
Jokin, un chico introvertido y buen estudiante
Jokin se quitó la vida el año pasado en septiembre saltando al vacio desde la muralla de Hondarribia. "Libre, oh, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies", escribió la tarde antes de Internet.
El menor se suicidó tras soportar un año de vejaciones en el instituto y hasta maltrato físico por parte de algunos de sus compañeros. La autopsia reveló que el joven de 15 años había sido víctima de varias palizas días antes de su muerte.

Las acciones de Bankia caen el 28,34 %
El escándalo de las apuestas en Italia salpica a la selección
Cayetano Rivera, un guapo de pura cepa
Diecinueve muertos en accidentes de tráfico durante el fin de semana
Muere una mujer al saltar en paracaídas en Toledo
Crece la condena internacional a la masacre en Hula
Un museo deja que el público sea el comisario de una exposición
Krahe es juzgado hoy por 'cómo cocinar a un Cristo'



¡Sé el primero en hacerlo!