Asimismo, convocará al PP en una reunión de la comisión de seguimiento del Pacto Antiterrorista para evaluar su situación y debatir sus objetivos.
La del lunes fue la primera comparecencia de un presidente español a raíz de un atentado de ETA. En ella, Rodríguez Zapatero reconoció el 'claro error' cometido ante los españoles cuando el pasado 29 de diciembre aseguró que dentro de un año la situación habría mejorado.
El presidente del Ejecutivo contestó a una de las principales exigencias del Partido Popular al asegurar que 'nunca habrá diálogo con violencia, ni con intentos de perpetuar la violencia'. Asimismo, aseveró que el Gobierno 'hará todo lo que esté en su mano para buscar los caminos de una paz con respeto al Estado de Derecho'.
Zapatero resaltó la importancia del Pacto Antiterrorista, pero recalcó que era el momento de ampliar el consenso.
'Creo que es la hora de abrir paso a un consenso democrático aún más amplio. No de dos partidos, sino a ser posible de todos. No solo de los representantes de 20 millones de votantes, sino de 44 millones de ciudadanos. No sólo de fuerzas políticas, sino de fuerzas sociales y cívicas', indicó Zapatero.
Por su parte, Mariano Rajoy expuso una vez más la necesidad de volver al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, tras rechazar la ampliación del pacto antiterrorista. El líder de la oposición considera que el jefe del Ejecutivo es el único responsable de que 'ETA le haya tomado el pelo'.
Rajoy dijo que acudirá a la reunión propuesta por el Gobierno aunque acusó a Zapatero de no aportar ideas, sino de exponer simplemente un relato de los hechos, por lo que le dijo que no sabía si podía confiar en él.
'Proclame que se ha roto su relación con los terroristas, que ETA no recibirá concesión política alguna, que el Congreso revoque la resolución de apoyo al diálogo con ETA, coloque a Batasuna en la ilegalidad real. Haga esto y podré confiar en su voluntad de rectificar los errores', declaró Rajoy.
El líder de la oposición advirtió al presidente que el diálogo no funciona para terminar con ETA puesto que 'si usted no cumple, ponen bombas y si no hay bombas, es porque ha cedido'. Acto seguido Zapatero pidió, aunque sin éxito, la retirada de estas palabras.
Los grupos minoritarios, por otro lado, mostraron su apoyo a la política de Zapatero, aunque criticaron la transparencia con la que se ha desarrollado todo el proceso. CiU, ERC y PNV coincidieron en que no era necesario que el Gobierno comunicara toda la información que poseía respecto al proceso, y menos realizar un debate que calificaron de 'espectáculo'.
Josu Erkoreka, del PNV, aseguró que 'han faltado responsabilidad y discreción', mostrándose contrario a la 'parlamentarización del proceso'.
Por su parte, el convergente Durán i Lleida manifestó la necesidad de ampliar el consenso antiterrorista a toda la cámara, especialmente al PNV.
/Por Edgar Aribau/


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