El Renault de Fernando Alonso con el Ferrari de Michael Schumacher pegado a su estela en las últimas vueltas del GP de San Marino. (E.F.E.)
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Salió segundo y aguantó hasta ganar las embestidas de Schumacher, que hizo un carrerón y acabó segundo tras salir desde el puesto trece
Espectacular es la palabra que mejor define el tramo final del GP de San Marino de F-1, disputado ayer en el circuito de Imola. La carrera quedó en un mano a mano entre el siete veces campeón del mundo, Michael Schumacher, y un asturiano que lleva camino de arrebatarle el título, Fernando Alonso. Ambos protagonizaron el carrerón del siglo y el español le ganó la partida a su rival. Schumacher lo intentó por todas partes, incluso a punto estuvo de llevarse por delante el monoplaza de Alonso, pero éste resistió y logró la tercera victoria de la temporada en la cuarta cita del mundial. Alonso corrió a lo campeón y aguanto para volver a subir a lo más alto del podio.
Duelo desigual
Fernando Alonso salió segundo, tras Raikkonen, y el abandono del finés por problemas mecánicos le convirtió en líder de la carrera en la octava vuelta. El piloto de Renault, con el mismo motor de Bahrein, ya estaba donde quería y comenzó a poner segundos de por medio sin saber lo que ocurría por detrás. Y es que Schumacher tenía que echar el resto en el circuito donde habitualmente se entrena Ferrari por cuestión de proximidad e infraestructuras, y no defraudó. Salió desde el puesto 13 y, con el motor nuevo, fue remontando hasta situarse tercero, tras el británico Button, al que no le costó mucho superar. Así, la carrera ya era cosa de dos. Schumacher le sacó más partido a sus neumáticos Bridgestone que Alonso a los Michelín y el alemán se pegó a la trasera del Renault, ya maltrecho en su segundo gran premio.
Insuperable
Las últimas doce vueltas fueron simplemente de infarto. Schumacher atacó a Alonso en cada giro, en cada recta, en todo momento, llegando a meter el morro de su Ferrari bajo el alerón del R25, pero el asturiano aguantó y le cerró todos los huecos hasta cruzar la línea de meta.
Schumacher ha vuelto, pero Alonso no tiene ya nada que envidiarle y parece insuperable. Ayer tampoco temió a su compañero Fisichella: estrenaba motor y tuvo que abandonar.
«Jamás había tenido una lucha tan intensa. He disfrutado como nunca»
Fernando Alonso Líder del Mundial de F-1
«Si lo desea, Schumacher seguirá en Ferrari después del año 2006»
Luca Cordero Presidente de Ferrari
Desesperación en ferrari
Pide que cambie el reglamento: Ferrari es la escudería de referencia del Mundial de F-1, pero éste no es su año y sus dirigentes han comenzado a desesperarse. Por ello, Luca Cordero, presidente de la firma italiana, pidió ayer, antes de la carrera, que se cambie el nuevo reglamento por considerarlo «aburrido»: «Existe una objetiva bajada de audiencia y público y hay que cambiar rápidamente». Desde luego, en España no se cumplen esas premisas. Todo lo contrario.
Sólo cuartos por marcas: Ferrari es cuarta en la clasificación de constructores, que lidera Renault (cuatro triunfos y un tercer puesto en cuatro carreras). Toyota es segunda y McLaren, tercera.
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