La decisión, en un caso profundamente politizado, podría ser un revés para las esperanzas del país petrolero de mejorar su relación con Occidente, lo que hace que los analistas crean que aún es posible un indulto para los seis condenados.
Los familiares de los niños que estaban presentes estallaron en lágrimas y alabaron la decisión.
'Se ha hecho justicia. Estamos contentos', dijo Subhy Abdulah, cuya hija, Mona, de siete años, murió de sida en el hospital en la localidad de Benghazi donde trabajaban los sanitarios. 'Deberían ser ejecutados con rapidez', añadió.
Los seis niegan la acusación de que a finales de los años 90 infectaron a 426 niños, de los cuales más de 50 han muerto.
El abogado de los condenados dijo que tenían previsto apelar la decisión, que algunos analistas consideran que puede ser una artimaña de Libia para lograr compensación económica internacional para las familias.
'Estoy tan enferma que tuve que medicarme hoy para pasar hoy por esto', declaró Zorka Anachkova, madre de la enfermera acusada Christiana Valcheva.
Los seis fueron condenados en un juicio celebrado en 2004 y sentenciados a muerte a manos de un pelotón de fusilamiento, pero el Supremo anuló la sentencia el año pasado y ordenó que el caso fuera remitido a un tribunal inferior.
El líder libio Muamar Gadafi tendría razones para liberarlos, según analistas, porque el caso ha ralentizado la aproximación a Occidente después de décadas de aislamiento.
CORO DE CRÍTICAS
Bulgaria, que en breve entrará en la Unión Europea, y Amnistía Internacional, criticaron el veredicto. La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en una reunión con el ministro búlgaro de Exteriores, Ivailo Kalfin, expresó su desacuerdo.
'Entendemos completamente que hay niños que han sufrido y estamos preocupados por su sufrimiento y el de sus familias', dijo. 'Pero también estamos preocupados porque a esos médicos se les permita ir a casa lo más rápidamente posible'.
El Consejo Internacional de Enfermeras y la Asociación Médica Mundial dijeron que la decisión niega la evidencia de que los niños estaban infectados bastante antes de que los médicos llegaran a Benghazi en 1998.
'¿Cuántos niños tendrán que morir en los hospitales libios mientras el Gobierno ignora la raíz del problema?', preguntaron en un comunicado conjunto.
Algunos médicos occidentales dicen que la negligencia y las malas condiciones de higiene son las verdaderas causas y que los condenados son chivos expiatorios.
Trípoli ha pedido 10 millones de euros para cada familia de un niño infectado. Bulgaria y sus aliados lo rechazan, diciendo que eso sería admitir la culpabilidad, pero han ofrecido que los niños sean tratados en hospitales europeos.
Las familias dicen que las infecciones son parte de un intento de Occidente para acabar con musulmanes en general y en Libia en particular.
Los seis condenados permanecieron sentados tranquilamente mientras se leía el veredicto. 'Los veredictos no cambiarán nada. Somos inocentes', dijo a Reuters el doctor palestino, Ashraf Alhajuj, tras la rejas.
/Por Lamine Ghanmi/

El grupo de Bankia admite pérdidas de 3.318 millones en 2011
Nueva cacerolada en Sol
Mueren 19 personas tras un incendio en Catar
El Atlético de Madrid ficha al 'Cebolla' Rodríguez
'Trainspotting' y un disco de Iron Maiden, lo mejor durante el reinado de Isabel II
18 años de cárcel para el asesino de su hermana en Alfaz del Pi
El Gobierno no pedirá cobrar a la Iglesia el IBI
Un clavo lanzado se incrusta en la cabeza de un niño
¡Sé el primero en hacerlo!