En todos los trabajos hay individuos cuya única función parece ser desmotivar y minar la moral de los compañeros. Protagonistas en los corrillos y blanco de todas las críticas, no es fácil enfrentarse a ellos por la situación, generalmente privilegiada, en la que se encuentran. Trabajadores y empresa deben intentar controlarlos antes de que se conviertan en una bomba de relojería. Éstos son algunos de los perfiles más peligrosos:
El ambicioso
Perfil: Es el conocido como trepa. Su único fin es conseguir sus objetivos a toda costa. El exceso de ambición convierte la convivencia con él en un continuo desgaste para los empleados. No comparte información y pide sin dar nada a cambio. Sólo funciona por el interés.
En mandos medios puede ser útil si los objetivos son individuales, porque pueden hacer carrera. Suele generar desconfianza y tensiones entre los trabajadores.
Cómo evitarlo: Hay que dejarle claro cuáles son sus funciones para que no se extralimite. Es mejor que sean los jefes quienes le paren los pies, porque suele tener buenos contactos, y sólo una llamada de atención desde arriba le puede detener.
El pelota
Perfil: Suele aportar pocas ideas originales, ya que al buscar ser agradable, se deja llevar por los demás. Siempre está atento a los movimientos de los jefes, persigue ser querido y reconocido por su trato, pero no por su trabajo. Es muy adaptable a todas las situaciones.
Cómo evitarlo: Suele adular a los jefes, por lo que éstos deben ser quienes le frenen. Otra cosa es que a éstos les guste tener a este personaje a su alrededor. Lo mejor es no reforzarlo; si se le ignora, el pelota acabará por desistir.
El procrastinador
Perfil: El denominado vago. Siempre apegado al horario, conoce mejor sus derechos que sus obligaciones. Ante una crisis no está disponible y toda carga de trabajo es un ‘marrón’ para él. Busca que no se les dé más tarea. El peor vago es el que está en un puesto intermedio porque puede torpedear iniciativas de otros compañeros si éstas le van a dar quehaceres.
Cómo evitarlos: No responde ni al dinero ni a los incentivos. Las sanciones son lo único que le puede hacer cambiar. Como al final los trabajos salen adelante, este personaje está oculto por sus compañeros. Es uno de los más peligrosos porque su actitud perjudica al resto de compañeros.
EL EXPERTO
M. Ángel Pérez. Gerente de operaciones de actual Grupo.
"Se les puede identificar antes de que entren"
"A la mayoría de estos trabajadores se les puede detectar. Los trepas suelen tener muchos cambios de empleo sin justificación, utilizan frases demasiado complejas y se les nota cierta soberbia que les mueve a intentar llevar el mando en la entrevista de trabajo.
Además, no suelen destacar logros en equipo. Los pelotas tratan de encontrar la opinión del entrevistador para amoldarse a ella y no suelen decir cosas malas de sus anteriores trabajos ni de nuestra empresa. Los vagos suelen valorar demasiado sus esfuerzos. Una vez dentro es muy complicado reubicarles porque hacen lo justo para no poder ser despedidos".

El grupo de Bankia admite pérdidas de 3.318 millones en 2011
Nueva cacerolada en Sol
Mueren 19 personas tras un incendio en Catar
El Atlético de Madrid ficha al 'Cebolla' Rodríguez
'Trainspotting' y un disco de Iron Maiden, lo mejor durante el reinado de Isabel II
18 años de cárcel para el asesino de su hermana en Alfaz del Pi
El Gobierno no pedirá cobrar a la Iglesia el IBI
Un clavo lanzado se incrusta en la cabeza de un niño



¡Sé el primero en hacerlo!