El padre Athanase Seromba negó los cargos, entre ellos genocidio y crímenes contra la humanidad, ante el Tribunal Criminal Internacional para Ruanda (TCIR) en Arusha, Tanzania.
'Ha sido condenado a 15 años de prisión', dijo a Reuters por teléfono desde la sala el portavoz del TCIR, Everard O'Donnell.
El tribunal escuchó durante el proceso que Seromba ordenó la destrucción de una iglesia en la que se escondían más de 2.000 personas de etnia tutsi, perseguidos por milicias y bandas con machetes de etnia hutu.
'Se ha demostrado más allá de la duda razonable que Seromba habló con el conductor de una excavadora, aanimándole y diciéndole cuándo empezar la demolición de la parroquia y qué partes eran más débiles', añadió el comunicado.
Después de que el tejado de la construcción se derrumbase, los testigos dijeron que las milicias recorrieron los escombros para rematar a los supervivientes.
La mayoría de los ocho millones de católicos son cristianos, y predominan los católicos. Algunas de las peores masacres tuvieron lugar en iglesias.
El ex sacerdote es el vigésimoséptimo condenado por el TCIR, que juzga a quienes perpetraron el genocidio que se cobró alrededor de 800.000 vidas en sólo 100 días. El tribunal ha absuelto a cinco sospechosos desde su primer juicio en 1997.
ACUSACIONES DE VIOLACIÓN A SOLDADOS FRANCESES
Por otra parte, dos mujeres de la etnia tutsi dijeron el miércoles ante una comisión establecida por el Gobierno ruandés en la capital, Kigali, que soldados franceses violaron a mujeres ruandesas que se refugiaron en sus bases buscando refugio durante el genocidio.
Las relaciones entre ambos países están bajo mínimos, después de que el mes pasado un juez francés pidiera que se juzgue al presidente ruandés, el tutsi Paul Kagame, por el derribo del avión en el que viajaba su predecesor, el hutu Juvenal Habyarima, cuya muerte está considerada como el detonante de la masacre.
Esto llevó a que Kagame decidiera cortar las relaciones diplomáticas con Francia. Kigali acusa a Francia de intentar distraer la atención sobre lo que dice fue la intervención francesa en el genocidio.
La comisión ruandesa está investigando las acusaciones de que tropas francesas entrenaron y armaron a los extremistas que planearon la masacre.
Francia no quiso responder el miércoles a las alegaciones, y dijo haber creado ya su propia investigación y estar colaborando con el tribunal internacional.


El BCE rechaza intervenir como pide España
Sáenz de Santamaría viaja a EE UU para recabar apoyos del Tesoro y del FMI
El PP confía en sumar al PSOE en la convalidación de la reforma financiera en el Congreso
El FIB lanza un abono especial para desempleados
La presión de tener el apellido Djokovic
Lydia Bosch vuelve a la tele por partida doble
Declarada constitucional la ley de las selecciones catalanas
¡Sé el primero en hacerlo!