Pinochet, de 91 años, cumplía arresto domiciliario cuando comenzó a sentir dolores y fue ingresado en el Hospital Militar de Santiago a primera hora del domingo con un cuadro de infarto agudo al miocardio, insuficiencia cardíaca y un edema agudo de pulmón.
El ex dictador, quien gobernó con mano dura entre 1973 y 1990, recibió la extremaunción el domingo, pero el lunes estaba consciente y el centro hospitalario aseguró que sus parámetros clínicos se han ido normalizando tras someterlo a una angioplastía para revascularizar el miocardio.
'Estamos bastante optimistas. De continuar la evolución tan positiva que ha tenido, el general va a salir adelante de este problema', dijo Juan Ignacio Vergara, médico del Hospital Militar de Santiago.
'El riesgo de muerte ha ido disminuyendo. Sin embargo, todavía persiste debido a las complicaciones que puede tener', agregó Vergara a periodistas.
El lunes, en la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones se informó que por tres votos contra cero se aprobó la libertad del militar, previo pago de una fianza equivalente a unos 1.400 euros.
El juez chileno Víctor Montiglio había procesado y ordenado el arresto del ex dictador en el marco de la investigación de su responsabilidad en los crímenes cometidos por la denominada 'Caravana de la Muerte', que ejecutó a opositores en los primeros años de la dictadura militar.
Bajo el régimen de Pinochet, entre 1973 y 1990, unas 3.000 personas murieron o fueron 'desaparecidas', mientras que otras 28.000 sufrieron torturas, incluida la presidenta chilena, Michelle Bachelet.
'El general está despierto, está consciente, se comunica (...) Está cansado, pero bien', agregó el médico Vergara sobre el estado de ánimo del ex dictador.
Un grupo de manifestantes contrarios a Pinochet, que dijeron pertenecer a las juventudes comunista y socialista, llegaron hasta las cercanías del Hospital Militar con un cartel que decía 'Adiós general' y entre gritos de 'Pinocho no se muere porque el diablo no lo quiere'.
Partidarios de Pinochet se enfrentaron a golpes menores con los detractores del militar y la policía debió a intervenir para separar a ambos bandos.
/Por Rodrigo Martínez y Antonio de la Jara/.*.


El Gobierno admite cambios a la reforma financiera
La prima de riesgo española se relaja
El TSJC anula que el catalán sea lengua preferente en el Ayuntamiento de Barcelona
Noruega se plantea el estado de emergencia por Justin Bieber
La UE estudia una denuncia para proteger Valdevaqueros
El precio de la vivienda cae un 8,4%
¡Sé el primero en hacerlo!