La Iglesia católica de México criticó hoy las reformas a la ley que despenalizan a partir del próximo año el adulterio en el norteño estado mexicano de Chihuahua.
Esa reforma "es otra manifestación muy grande de que andamos desviados", dijo el obispo Renato Ascencio León.
Dijo que, para la Iglesia católica, el adulterio es una falta grave, un pecado, y que debe ser sancionado también por las leyes de los hombres.
"Lo único que se va a hacer con esto es que si la autoridad no interviene, se corre el riesgo de que (los ofendidos) se hagan justicia por propia mano", agregó.
El adulterio no se denuncia
El pasado 30 de noviembre, el Congreso del estado de Chihuahua aprobó por unanimidad el tercer paquete de la Reforma Penal para Chihuahua.
El documento establece como nuevos delitos la pornografía infantil, el turismo sexual, y la trata de personas, entre otros, pero también elimina del Código Penal la difamación y la calumnia.
En días pasados, la fiscal de Chihuahua, Patricia González Rodríguez, explicó que el delito de adulterio se eliminó porque es poco denunciado.
Además dijo que en los juicios generalmente se hace comparecer, cuando los hay, a los hijos de la pareja implicada, con el consiguiente daño moral a menores de edad.
Al desaparecer del Código Penal, el adulterio no será más motivo de encarcelamiento, aunque se mantiene como causa de divorcio en el derecho civil.
La citada reforma penal entra en vigencia el primero de enero del 2007.


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