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Casi 400 casos van ya este año de absentismo escolar

Tres familias zaragozanas han sido condenadas por la ausencia continuada de sus hijos a clase. Las penas  pueden ir desde los 720 euros hasta la cárcel.
Si un menor de 16 años falta a más del 30% de las horas lectivas de manera sistemática y sin justificar, sus padres pueden acabar siendo castigados con sanciones económicas o incluso con la cárcel.

La comisión que controla el absentismo en Zaragoza abrió 385 expedientes por este motivo en 2005, más de uno al día, y en lo que llevamos de año, ya se ha condenado a tres familias por este mismo motivo.

 El absentismo escolar está tipificado en el Código Penal como un delito de abandono a la familia y cientos de padres pasan cada año ante el juez por este motivo, según explican en la Fiscalía de Menores.

Las condenas en Zaragoza son pocas porque, en palabras de responsables de la comisión de control, el problema se soluciona normalmente con una llamada de atención a los padres y la amenaza de fuertes penalizaciones.

Hasta 36.000 euros

La última sentencia por absentismo, dictada el 7 de noviembre por el Juzgado de lo Penal número 4 de Zaragoza, impuso  ocho meses de multa a unos padres, que tuvieron que pagar un total de 960 euros por no llevar a su hijo al colegio.

Estas sanciones económicas se calculan en función de la renta familiar y oscilan entre los 2 y los 50 euros por día. La pena máxima son 12 meses de multa (lo mínimo son seis) y se aplican por partida doble, al padre y a la madre, como corresponsables del cuidado del menor.  Así, dependiendo del poder adquisitivo familiar, las penas van desde los 720 hasta los 36.000 euros. 

En caso de no pagar, los padres pueden ser condenados de 3 a 6 meses de prisión, aunque es una medida muy «excepcional», explica el Fiscal de Menores de Zaragoza, Carlos Sancho.

Niños sin recursos e inmigrantes

El perfil del escolar que falta regularmente al colegio o instituto es el de un niño que pertenece a una familia desestructurada, con pocos recursos o en riesgo de exclusión social. Responsables de centros educativos de Zaragoza consultados por 20 minutos señalan, además, que los menores inmigrantes son un nuevo grupo de riesgo. «En estos casos, son las diferencias culturales las que propician que los alumnos extranjeros dejen de venir a las clases», aseguran.

Control riguroso

Voz de alarma: El colegio denuncia los casos de absentismo ante la comisión de zona, que tiene una primera reunión con los padres y el menor. Si el niño sigue sin ir a clase, el caso llega al Fiscal de Menores.

Colaboración: La comisión de absentismo está integrada por representantes de los colegios y personal del Ayuntamiento, Educación, Servicios Sociales y el jefe de educadores del Servicio de Menores.

No se trata de pirolas puntuales: Alegar que sus hijos se escapan del centro educativo sin su conocimiento no exime a los padres de su responsabilidad penal.

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Dice ser contento
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Dice ser contento, 04.12.2006 - 17.25h

si esa misma llamadita ("de atencion") la tuvieran algunos funcionarios (con la amenaza de fuertes sanciones), ya veriamos como mejoraria todo.

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