Un oficial estadounidense negó que se debiera a un desaire de Maliki en respuesta a un memorándum aparecido en The New York Times escrito por el asesor de seguridad nacional, Stephen Hadley, que criticaba al presidente iraquí.
Bush cenó finalmente con el rey Abdalá de Jordania.
'El presidente y el primer ministro Maliki mantendrán un diálogo contundente y extenso mañana por la mañana', dijo el consejero de la Casa Blanca, Dan Bartlett.
En el documento del 8 de noviembre, Hadley dijo a Bush que Maliki necesitaba ayuda política y una posible reorganización para su gobierno de unidad nacional, integrado por facciones hostiles. En él se cuestionaba la capacidad de Maliki para superar la cruda violencia existente en Irak, que se cobra decenas de vidas todos los días.
El líder iraquí también sufrió un varapalo después de que el clérigo chií Moqtada al Sadr, respaldado por Irán y que dirige la milicia Mehdi, amenazó con boicotear el parlamento y la coalición de Maliki si el primer ministro se reunía con Bush.
Maliki es políticamente dependiente de la facción de Sadr, que ayudó en su elección. El grupo calificó su visita a Jordania de 'una provocación al pueblo iraquí'.
El mismo Bush está bajo creciente presión para encontrar una nueva política que evite que Irak desaparezca en una vorágine de conflictos sectarios y asegure una honorable retirada para los 140.000 soldados estadounidenses.
Bush ha culpado a Al Qaeda de la violencia y se ha comprometido a no retirar sus tropas 'antes de que la misión sea concluida' y rechazó las referencias a que Irak se ha hundido en una guerra civil.
En el citado memorándum se describe al líder iraquí como un hombre que 'quisiera ser fuerte pero tiene para discernir cómo hacerlo' y cuestiona si Maliki comparte el punto de vista que Washington tiene sobre Irak.
'Si es así, ¿Será capaz de dominar a aquellos que buscan la hegemonía chií o la reafirmación del poder suní?', señala.
La Casa Blanca dijo el miércoles que tenía confianza en Maliki y que deseaba reforzar su posición.
Maliki voló a Amán varias horas antes de la llegada prevista de Bush a la capital jordana desde una cumbre de la OTAN en Letonia.
Bush contó que trataría con Maliki la transferencia de más responsabilidades a las fuerzas de seguridad iraquíes, y el papel de otras naciones en apoyar la seguridad de Irak.
PROBLEMAS DE VECINOS
Bush ha rechazado un diálogo directo con Irán sobre la ayuda para estabilizar Irak, argumentando que Teherán debe primero detener el enriquecimiento de energía nuclear.
El presidente estadounidense dijo que es opción de Irak decidir sobre sus relaciones con sus vecinos Irán y Siria, ambos países enemigos de Estados Unidos.
Maliki sostuvo conversaciones preliminares con el rey Abdalá de Jordania, quien como otros líderes árabes suníes, teme que aumente la influencia iraní en Irak y en la región, sobre todo tras la guerra de Líbano entre Israel y Hezbolá respaldada por Irán.


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