Los jugadores del Real Madrid, Míchel Salgado y Mahamadou Diarra, protagonizaron una fuerte discusión en el entrenamiento del jueves, cuando camino de los vestuarios se enzarzaron en un cruce de acusaciones y se citaron para verse después del entrenamiento.
Salgado y Diarra acabaron picados el partido de entrenamiento y explotaron camino de los vestuarios. El encuentro se "calentó" tras una entrada excesivamente dura de Antonio Cassano sobre Emerson y terminó con la discusión entre el lateral gallego y el centrocampista malí. Hacia tiempo que no tenía una así. Son cosas del campo y ahí se quedan. Suceden siempre. (Salgado)
El intercambio de acusaciones se produjo delante de jugadores como Ruud Van Nistelrooy y miembros del cuerpo técnico, como Italo Galbiati, que intentó bajar el tono de la discusión.
Posteriormente, en rueda de prensa, Salgado restó importancia a lo ocurrido. "Hacia tiempo que no tenía una así. Son cosas del campo y ahí se quedan. Suceden siempre. Estamos en un buen momento y creo que esto es bueno para mantener la tensión", manifestó.


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