Todo comenzó como comienzan todas las historias de superhéroes, con un suceso accidental.
La escritora británica Kate Figes decidió hace dos años instalar Wi-Fi en su casa.
Una vez instalado, Figes empezó a notar que cada vez que entraba en casa se sentía cansada y enferma.
"No tenía ni idea de por qué me sentía enferma y salí corriendo", dijo durante una entrevista.
"Pero sabía que en cuanto cruzaba la puerta me sentía como si estuviera andando a través de una nube de veneno", añadió.
Después, cuando se le ocurrió que podía ser el Wi-Fi, lo quitó y comenzó a sentirse mejor.
En consecuencia, la escritora es capaz de detectar una red Wi-Fi con gran precisión sin necesidad de utlizar ningún aparato.
Desgraciadamente, esta habilidad es más una enfermedad que un "superpoder", ya que las ondas electromagnéticas de las redes inalámbricas le preoducen nauseas, vómitos, cansancio y sueño.
Esto se debe a que Figes es una persona hipersensible a este tipode ondas.
La escritora no tardó en contactar con ElectroSensitivityUK, un grupo que se dedica a atender a personas con este tipo de problemas y que expresa su preocupación por los peligros de nuevas tecnologías como el Wi-Fi.




Montoro dice que la reforma laboral no creará empleo por sí misma
Desalojan el aeropuerto de Ámsterdam por amenaza de bomba
Jennifer Aniston se prepara para una nueva comedia
Europa estrena la nave espacial Vega
De Guindos promete una línea ICO elevada para Ayuntamientos
Piqué sufre un leve accidente de coche
"Inspección ocular" para buscar a Marta del Castillo
Mikel Erentxun, más crudo y "a contracorriente" que nunca



¡Sé el primero en hacerlo!