En un discurso interrumpido por cánticos de 'Ségolène, presidenta', Royal evocó su lucha como feminista y prometió convertir a Francia en un lugar más justo si es elegida primera presidenta del país en 2007.
'Hoy estamos escribiendo un capítulo bonito de la Historia de Francia', dijo una radiante Royal ante unos 1.300 socialistas que la aplaudían.
La ceremonia del domingo se produce tras la votación de partido hace diez días, cuando la dirigente de la región de Poitou-Charentes derrotó a otros dos rivales de partido más experimentados.
Hablando desde un escenario teñido de luz rosa, Royal prometió erradicar toda forma de injusticia en Francia, tanto económica, étnica o de sexo.
'Existe una gran correlación entre el estatus de una mujer y el estado de la justicia o injusticia en un país', dijo Royal, prometiendo hacer de la violencia contra las mujeres una prioridad.
'Al elegir una mujer para liderar la batalla de las ideas y para encarnar la esperanza, habéis llevado a cabo un auténtico gesto revolucionario', dijo Royal a los delegados.
Royal se ganó la designación de su partido con una campaña basada en la imagen de una dirigente joven y enérgica, pero algunos de sus críticos la han acusado de populismo y de falta de ideas, añadiendo que usa su atractivo para ganarse la simpatía de los votantes.
'PREPARADA PARA LAS REFORMAS'
Royal ha defendido políticas duras para el orden público, incluyendo entrenamiento de tipo militar para los delincuentes juveniles habituales.
También ha prometido más democracia de base y sembrado sus discursos de apuntes personales, señalando que sus opiniones son las de 'una madre' y pidiendo a los franceses que 'amen su país y se amen a ellos mismos'.
'Los franceses están preparados para las reformas, pero no quieren decisiones impuestas sin tenerles en cuenta', dijo Royal.
Royal se ha pronunciado contra las reformas económicas de libre mercado demasiado radicales y prometió combatir a la derecha, cuyo candidato - Nicolas Sarkozy - será un duro contrincante, según los sondeos de opinión.
/Por Kerstin Gehmlich/


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