El presidente de la comunidad, Hipólito Meca, afirma que esta vecina, cuyo balcón hace esquina con la calle Isabel la Católica, alimenta a las palomas desde hace más de cinco años, en una jardinera de dos metros de largo por 40 centímetros de ancho.
Hipólito insinúa que la mujer «se cree bondadosa», y por ello alimenta a las aves. Así, todos los días unas «50 ó 60 palomas acuden a su balcón. El sonido es insoportable, tanto cuando las aves van a comer como cuando tienen crías. Es horrible», dice.
El sonido es insoportable, tanto cuando van a comer como cuando tienen crías
Además, le han advertido varias veces de que no atraiga a los pájaros por su insalubridad, pero ella ha hecho caso omiso.
Ayer, esta mujer no respondía al teléfono cuando intentamos saber por qué las alimenta.


El BCE rechaza intervenir como pide España
Sáenz de Santamaría viaja a EE UU para recabar apoyos del Tesoro y del FMI
El PP confía en sumar al PSOE en la convalidación de la reforma financiera en el Congreso
El FIB lanza un abono especial para desempleados
La presión de tener el apellido Djokovic
La Red Innova buscará alternativas para salir de la crisis
Retratos de familia que ahondan en los rasgos comunes no genéticos
¡Sé el primero en hacerlo!