Obiang, que gobierna en el país rico en petróleo desde 1979, realizó este compromiso durante una entrevista con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo el portavoz.
'Puedo confirmar que realizó esa promesa, no dijo cuándo sucedería', indicó.
Guinea Ecuatorial dejó en libertad alrededor de una docena de prisioneros de conciencia en junio tras ser condenados por tratar de derrocar al presidente en 2002.
Obiang dijo el mes pasado que era demasiado pronto para perdonar a mercenarios extranjeros, la mayoría con pasaportes sudafricanos, encarcelados por tratar de derrocarle en un golpe fallido en 2004.
El presidente guineano, que ha llegado a Madrid con seis ministros en su primera visita oficial a España desde 1990, se reunió con Zapatero, cenó con el Rey, e intervino en una reunión empresarial.
'Lamentamos constatar la falta de una presencia adecuada de empresariado español en nuestro país debido a las especulaciones políticas que califican a nuestro país como zona de alto riesgo para la inversión, animada por intereses ocultos que no favorecen a ninguna de las dos partes', dijo Obiang a los empresarios.
POLÉMICA EN EL CONGRESO
El viaje a España de Obiang comenzó el miércoles con polémica después de que se cancelara la visita que iba a hacer por la mañana al Congreso de los Diputados.
La Cámara informó de que el encuentro entre el dirigente guineano y el presidente parlamentario, Manuel Marín, se había suspendido 'por problemas de los organizadores', pero los grupos minoritarios dijeron que la cancelación se debía al malestar que habían expresado por no haber sido consultados y que ayer forzó una reunión urgente de la Junta de Portavoces.
Izquierda Unida, Esquerra Republicana de Catalunya y Partido Nacionalista Vasco protestaron porque consideran que con esta visita se legitima a un dictador que permite que se violen los derechos humanos en la ex colonia española, en cuyas aguas se explotan desde hace años importantes reservas de petróleo.
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, dijo que el Gobierno cometía un 'grave error al confundir sus deseos con la realidad'.
'El Gobierno de Obiang incumple los mínimos de derechos humanos, políticos y en materia de transparencia', dijo Llamazares a la prensa.
Obiang, que a mediodía se encontró con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, dijo a la prensa que no le había molestado la cancelación y que se trataba de 'problemas internos'.
Guinea Ecuatorial, que Obiang gobierna desde 1979 tras un golpe de Estado, es el tercer mayor productor de petróleo del África Subsahariana y está en el noveno puesto de los países más corruptos del mundo, según el grupo Transparencia Internacional.
Pese a los ingresos de unos 3.000 millones de dólares al año en petróleo, la mayoría de la población guineana sigue por debajo del umbral de la pobreza.
'Una institución democrática no puede legitimar a un dictador corrupto y sanguinario como Teodoro Obiang, que ha desvalijado su país enriqueciéndose personalmente', apuntó el miércoles el portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka.
/Por Sonya Dowsett/


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