Grupos de militantes, algunos con máscaras y disparando sus al aire, rodearon las procesiones mientras recorrían las calles de Beit Hanoun, donde ocurrieron los ataques del miércoles.
Los cuerpos, entre ellos los de siete niños y cuatro mujeres, fueron envueltos en banderas amarillas, símbolo del movimiento Fatah del presidente palestino Mahmoud Abas, y llevados sobre camillas en medio de los dolientes.
Muchos gritaban 'Allahu Akbar' (Dios es el más grande) mientras los cuerpos eran ubicados en sus tumbas y se realizaron más disparos antes de que un funcionario de Fatah, que habló a la multitud con un altavoz, prometiera venganza contra Israel.
'Los asesinos en Israel, nunca podrán derrotar a un niño palestino', declaró Abdul Hakim Awad. 'Nosotros decimos, ojo por ojo y alma por alma. No habrá seguridad en Ascalón, no habrá seguridad en Tel Aviv ni en Haifa, hasta que nuestra gente en Beit Hanoun esté segura', agregó.
El ataque fue la acción más letal que los israelíes han realizado contra los palestinos en seis años. Líderes israelíes han expresado su pesar por el hecho, que según el Ejército fue probablemente el resultado de proyectiles que sobrepasaron sus blancos.
'El miércoles fue un día de tragedia más allá de la imaginación y el jueves es un día triste, un día negro', sostuvo Abu Mohamed, portavoz de las Brigadas de Mártires al-Aqsa, un grupo armado asociado a Fatah.
'(Es un) estigma sobre la cabeza del enemigo y la ocupación', declaró, agregando que el hecho inspiraría a los militantes a luchar contra Israel, que se retiró de Gaza el año pasado después de 38 años de ocupación.
CENSURA
La matanza de Beit Hanoun reunió a los palestinos después de meses de lucha interna entre Fatah y Hamás, un grupo islámico. Una ola de censura en Europa y Oriente Medio motivó nuevas revisiones a las tácticas de combate de Israel en el territorio.
El ministro de Defensa de Israel ordenó detener los ataques de artillería contra Gaza para una revisión que se completará el jueves. Pero Jaled Meshaal, líder de Hamás exiliado en Damasco, llamó a la venganza.
Hamás declaró una tregua parcial en marzo del 2005, la que terminó a fines de ese año. Sin embargo, no ha realizado ataques suicidas en Israel desde el 2004, pese a que algunos líderes han dicho que podrían reanudarse.
Si bien la Unión Europea dijo que estaba 'horrorizada' por el ataque contra Gaza, la respuesta inicial de Estados Unidos no reprendió a Israel, cuyo primer ministro, Ehud Olmert, tiene previsto reunirse el lunes con el presidente George W. Bush en Washington.
La matanza de Beit Hanoun acercó al moderado Abas y al primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, de Hamás, quienes habían estado enfrentados por una propuesta para crear un gobierno de unidad nacional que podría ayudar a levantar un bloqueo a la ayuda occidental.
/Por Nidal al-Mughrabi/.*.


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