Quedan tres días para que la Comisión Europea publique su informe anual del progreso turco en su camino hacia un eventual ingreso en la Unión y se espera que vaya a haber quejas sobre un frenazo en las reformas desde que las negociaciones comenzaran hace un año.
Las críticas más duras a Ankara son por el artículo 301 de su código penal, que criminaliza el insulto a la identidad nacional turca, y que la UE considera restringe la libertad de expresión, ya que se ha usado para tomar medidas judiciales contra periodistas, académicos y escritores por expresar sus opiniones.
Entre ellos estaba Pamuk, aunque los cargos contra él se abandonaron posteriormente, y el periodista Hrant Dink por unos artículos sobre los asesinatos en masa de los armenios durante el imperio otomano.
'Estamos dispuestos a atender las propuestas para hacer más concreto el artículo 301 si hay problemas derivados de ser genérico', declaró Erdogan en la agencia estatal de noticias Anatolian.
'Para prevenir una violación de la libertad (...) estamos estudiando varias opciones sobre cómo podemos manejar el artículo 301 en armonía con el espíritu de las reformas (orientadas hacia la UE)', añadió, sin dar más detalles.
Hasta la semana pasada, el primer ministro del partido de centro-derecha AK había estado diciendo que no iba a modificarlo, aunque a primeros de año había indicado que se podría estudiar. El artículo ha despertado las dudas sobre el compromiso del país de mayoría musulmana con la libertad de expresión.
El Gobierno permanece dividido ante el temor a las críticas de la derecha nacionalista, que podría aumentar su fuerza en las elecciones generales del año que viene.
CHIPRE
La Comisión, incluirá entre sus críticas la falta de medidas sobre Chipre, la dividida isla mediterránea. La UE ha advertido que las negociaciones podrían verse dañadas si Ankara se niega a abrir sus puertos y aeropuertos al tráfico procedente de la parte sur, miembro de la Unión.
'Las relaciones entre Turquía y la UE están basadas en valores comunes como la democracia, las libertades y la supremacía de la ley y de los intereses mutuos de nuestros pueblos. Por tanto, creo que nuestro proceso con la UE tiene una profundidad que no se verá interrumpida', dijo Erdogan.
Turquía defiende que la UE debe levantar sus sanciones comerciales contra la república turcochipriota en el norte de la isla, que solo reconoce Ankara. La semana pasada fracasó un intento de negociación.
El margen de maniobra de Erdogan a un año de las elecciones no es muy amplio, sobre todo tras el incremento del euroescepticismo entre los turcos, cansados de las exigencias europeas y recelosos de su verdadera voluntad de integrar a un país musulmán.
Las encuestas sugieren que más partidos podrían superar el margen del 10 por ciento para entrar en el Parlamento, lo que podría obligar al Partido AK a forjar una coalición que sería más reticente a hacer cambios.
/Por Ercan Ersoy/


De Guindos: "El futuro del euro, en España e Italia"
Soraya Sáenz de Santamaría: "La reunión con Lagarde ha ido bien... muy bien"
El proyecto de Valdevaqueros "no contempla urbanizar playa"
La voracidad urbanística se come a bocados la costa española
El príncipe de Asturias pide "poner de lado el fatalismo"
Pedro Rodríguez: "El único '7' de España es Villa"
El número de clientes de Telefónica cae
¿Qué disparó la Policía contra los mineros?
¡Sé el primero en hacerlo!