El documento será revisado y firmado entre el sábado y el domingo por los líderes de los más de 20 países que participan de la XIV cumbre cuyo tema central es la migración, un fenómeno que ha copado la agenda internacional en los últimos años por el masivo ingreso de indocumentados a Estados Unidos y Europa.
El titular de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, dio a entender que algunos países proponían ser más enérgicos en el texto para condenar la iniciativa.
'El texto propuesto por México es de rechazo a la decisión del gobierno de Estados Unidos, no hay condena. Y se ha adoptado sin dificultades por todos los países', dijo en una conferencia de prensa.
El texto del comunicado pide a Estados Unidos 'reconsiderar la construcción de un muro divisorio en América'.
Pero pese a la actividad de los ministros, la Cumbre se veía ensombrecida por la ausencia de algunos de los principales líderes de la región, como el reelecto presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, de quien se esperaba alguna reacción en un escenario internacional tras su fracaso en lograr un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En la ciudad, fuertemente custodiada por unos 4.000 efectivos de seguridad, también se verán las caras los mandatarios que hasta el último momento no habían dado tregua a sus diferencias.
Entre ellos el anfitrión Tabaré Vázquez, y su homólogo argentino, Néstor Kirchner, enfrascados en una dura disputa desde hace meses por la construcción de una planta de celulosa en una zona uruguaya colindante con Argentina.
También se preparaban para salir a la calle los grupos antiglobalización que en los últimos años se han convertido en el centro de atención en encuentros multilaterales.
NO A LA PENALIZACION
Colombia, Uruguay y Costa Rica ya se habían expresado en contra de la decisión estadounidense de levantar un muro de 1.125 kilómetros para contener el constante paso de inmigrantes ilegales en la frontera.
Según la unidad de investigación del Congreso estadounidense, 472 personas murieron al cruzar la frontera el año pasado y 1,2 millones fueron detenidas en el intento. En ese país viven unos 12 millones de extranjeros indocumentados.
El refuerzo extremo de la seguridad en la frontera estadounidense e iniciativas legislativas destinadas a penalizar a los inmigrantes como criminales también fueron cuestionadas en la resolución de Montevideo que debatirán los mandatarios.
'Migrar no es un delito, por lo que los estados no desarrollarán políticas orientadas a criminalizar al (in)migrante', dijo la declaración.
Pero Moratinos hizo una distinción.
'Es importante reforzar la idea de la inmigración legal, de lo que nos debemos preocupar todos (...) es por su condición de personas que gozan de derechos y se respetan sus derechos. Y España está garantizando esos derechos y qué mejor manera que hacerlo a través de la inmigración legal', afirmó.
España es uno de los países europeos que más ha sufrido los efectos de la inmigración, con oleadas de africanos intentando llegar al país a través de las costas de las Islas Canarias.
/Por Patricia Avila/. *.


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