El camarero, que aceptó esta pena de conformidad con el Ministerio Fiscal, asumió así los hechos recogidos en su calificación provisional, en la que se decía que trabajaba como empleado en un bar de la capital cordobesa.
Posteriormente, aún sabiendo que la botella contenía detergente y que mantenía su etiqueta original de whisky, el trabajador no advirtió de ello al propietario del local, del mismo modo que no escondió la botella en un lugar seguro ni le puso ninguna señal que la distinguiese de las otras botellas de whisky.
De esta forma, en la mañana de dos días después se personó en el bar un cliente de 70 años que pidió que le sirvieran un whisky, si bien en el local se encontraba otro camarero que le sirvió el contenido de la botella con detergente pensando que era whisky.
El perjudicado sufrió edemas, eritemas y úlceras en la faringe, laringe, esófago y estómago, lesiones por las que estuvo ingresado 21 días, de los cuales 18 tuvo que alimentarse por vía parenteral.
El juzgado considera que el acusado, que también indemnizará a la víctima con 2.000 euros, es autor de una falta de imprudencia leve.


El BCE rechaza intervenir como pide España
Sáenz de Santamaría viaja a EE UU para recabar apoyos del Tesoro y del FMI
El PP confía en sumar al PSOE en la convalidación de la reforma financiera en el Congreso
El FIB lanza un abono especial para desempleados
La presión de tener el apellido Djokovic
La Red Innova buscará alternativas para salir de la crisis
Retratos de familia que ahondan en los rasgos comunes no genéticos
¡Sé el primero en hacerlo!