Mazen Ouda era un joven palestino de 24 años a quien la metralla de la artillería israelí asesinó ayer en su propia vivienda, al norte de la franja de Gaza -según fuentes médicas y de seguridad citadas por Efe-.
Dicho así, y ante el callo creado a raíz de los acontecimientos que acompañan desde hace décadas a la zona, podría considerarse que Ouda es un "daño colateral más" del conflicto en Oriente Próximo.
Sin embargo, su caso tiene un matiz diferenciador: las incursiones del Ejército israelí en la localidad de Beit Hanún en los últimos 30 días para arrestar a militantes de Hamás han acabado con su vida... y con la de su padre, y la de su hermano, y la de su hermana...
Apenas en un mes
Este siniestro drama familiar comenzó hace apenas un mes, cuando una unidad de élite hebrea mató al padre de Ouda y a su hermano.
En ese mismo suceso resultó gravemente herida su hermana, quien falleció a los tres días.
Las fuentes de seguridad palestinas dijeron que los tanque israelíes dispararon contra la localidad después de que militantes de la Yihad Islámica lanzaran dos cohetes rudimentarios desde el norte de Gaza contra el territorio israelí.


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