Dos explosiones mataron al menos a 35 personas e hirieron a docenas más en Bagdad en uno de los días más sangrientos en al capital en semanas.
El Ejército norteamericano anunció que un 'marine' murió en combate el domingo en la provincia de Anbar, en el oeste del país, con lo que la cifra de fallecidos en octubre asciende a 100, el cuarto más mortífero para las tropas estadounidenses desde la invasión de marzo de 2003.
Octubre ya era el mes más sangriento desde enero de 2005, cuando murieron 107 militares. El mes con mayor número de víctimas estadounidenses fue noviembre de 2004, cuando fallecieron 137 soldados.
Las encuestas de opinión muestran que cada vez más votantes estadounidenses quieren que los 140.000 soldados desplegados en Irak comiencen a volver a casa. Desde la invasión liderada por Estados Unidos para derrocar a Sadam Husein, han muerto un total de 2.813 militares norteamericanos.
El Partido Republicano del presidente Bush podría perder el control del Congreso en las elecciones del 7 de noviembre, ya que las encuestas muestran que el desánimo sobre su política en Irak podría ser un factor clave en la intención de los votantes.
Pese a días de tensiones públicas entre Washington y Bagdad que plantearon nuevos interrogantes sobre la política de Irak, el ministro de Asuntos Exteriores, Hoshiyar Zebari, dijo el lunes que su Gobierno pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU que extienda un año más el mandato que rige la presencia de las fuerzas lideradas por Estados Unidos en Irak.
ATENTADO EN CIUDAD DE SADR
En el peor atentado del lunes, una bomba mató a 28 personas e hirió a otras 60 mientras trabajadores chiíes hacían cola en busca de trabajos temporales en una plaza de Ciudad de Sadr, un bastión del clérigo radical chií Moqtada Al Sadr, que dirige la poderosa milicia del Ejército Mehdi.
'Eran trabajadores pobres que llevaban el sustento diario a sus familias. Que Maliki oiga eso', dijo un indignado testigo.
Había informaciones contradictorias sobre si la explosión fue causada por una bomba escondida en una papelera o un mortero.
Insurgentes suníes que luchan contra las fuerzas estadounidenses y el Gobierno chií del primer ministro Nuri Al Maliki han atacado en el pasado Ciudad de Sadr con bombas y morteros.
Maliki y Estados Unidos están luchando por llevar la estabilidad a Irak cuando han transcurrido más de tres años desde la invasión estadounidense. La violencia sectaria mata a unas 100 personas al día y la lucha política está obstaculizando las reformas.
En otro incidente violento del lunes, un coche bomba mató a siete personas e hirió a otras 25 en el suroeste de Bagdad.
/Por Ibon Villelabeitia/


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