Algunos vecinos dijeron que había niños entre los muertos.
El Ejército dijo que la madrasa de Chenagai, a 10 km al norte de Jar, la principal ciudad de la región tribal de Bajaur tribal fronteriza con Afganistán, estaba siendo utilizada como un campo de entrenamiento para extremistas.
El ataque mató a casi todo el mundo presente en la madrasa, aunque al menos tres heridos fueron trasladados a un hospital en Jar.
'Según nuestras fuentes locales, hasta 80 muertes han sido confirmadas', dijo el general Shaukat Sultan a Reuters.
'El complejo ha sido destruido', declaró.
El portavoz dijo que no se creía que hubiera ningún destacado extremista en la madrasa cuando fue atacada. Responsables de seguridad dijeron que Maulana Liaqatulá, el director pro-Talibán del seminario, estaba entre los muertos.
Sultan dijo que no había ni mujeres ni niños presentes.
Sin embargo, un periodista en Chenagai describió a vecinos llorando mientras recogían cadáveres mutilados, algunos pertenecientes a niños de sólo siete años de entre los escombros.
'Los cuerpos son irreconocibles. Están gravemente mutilados', dijo el reportero a Reuters.
Miles de miembros de una tribu se concentraron en Jar gritando 'Abajo con América', 'Abajo con Bush' y 'Abajo con Musharraf'.
El partido islamista más influyente de Pakistán, el Jamaat-e-Islami, también condenó el ataque, que tuvo lugar dos días después de que unos 3.000 combatientes se manifestaran cerca de Jar, mostrando su apoyo al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y al líder Talibán, el mulá Mohamed Omar.
/Por Anwarullah Khan/


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