El problema de la pintura, de la composición, del color o del dibujo en el cuadro "es el mismo, se trate se un tema amable o trágico", expresa Botero, que recalca que la principal responsabilidad de un artista es con la pintura, antes que con el tema.

Los cuadros, de momento 48, "son el resultado de la indignación que me produjo que Estados Unidos torturase en Irak, lo que es inadmisible e inesperado", pues los malos tratos "no es de países civilizados", denuncia Botero.
Básicamente, las obras pintadas "ya dicen mucho" y "todos los cuadros me afectan, me impactan, porque los hice con el corazón", explica el artista, quien tacha la guerra en Irak de "ilegal, innecesaria y completamente fuera de lugar".
"Hay cosas que son artísticamente mejor que otras, pero la trama es de una gran intensidad en todas", adelanta el pintor. "Hay dos trípticos muy grandes que son los más impactantes, tal vez también por su tamaño".

En su opinión, al público "no le van a aportar nada de momento, porque el arte es casi inofensivo" frente a unos hechos como los ocurridos en Irak, pero "es un testimonio que permanece".
"La fuerza del arte es el tiempo. Uno lo hace lo mejor que puede y el tiempo decide", manifesta. "Uno debería ser sensible a todas las crisis. No sé por qué, ésta me afectó de una manera muy especial", responde al ser preguntado por otras tragedias como la del genocidio ruandés y los terribles relatos de lo ocurrido en ese país africano en abril de 1994.
"Lo de Ruanda fue terrible, pero como fue gente ignorante matando a gente ignorante, uno casi que lo acepta (...). Como en Colombia, donde la violencia es el resultado de la ignorancia y de la crisis y las injusticias sociales, de la falta de educación", afirmó. "Es otra cosa. Es más perversa la violencia cuando se trata de la civilización en el poder que si es entre campesinos ignorantes. El shock es que aquí era la más grande armada del mundo, un país civilizado, torturando", añade.
La exposición tendrá lugar en junio en el Palacio de Venecia, y contará con 170 obras, 48 de las cuales serán las dedicadas a las torturas. La muestra viajará también por Alemania (Sttutgart), Atenas (mayo 2006) y "quizá en EE UU, que es donde más se deben ver", añade el artista.
"Todo está inspirado más que en las fotografías en los relatos que sacó la prensa", como el 'New York Times' o el 'Washington Post'. De hecho, "no hay ningún cuadro que represente la foto pintada", explicó Botero, quien quiso mostrar con sus obras "la cosas que están en los relatos, no en las fotos".
"Me afectó tanto este tema que me volví como adicto a todo lo que pasaba allí", añade. Algunos de sus cuadros sobre Irak pueden contemplarse ya por internet, pero el artista precisó que podría pintar todavía "dos o tres más".


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"





¡Sé el primero en hacerlo!