Para lo primero, las librerías de cristal hasta el techo permiten ver el interior, no admiten polvo y tienen una gran capacidad de acopio. Tener los papeles en archivadores y carpetas organizadas alfabéticamente ayuda a mantener en orden los armarios. Las baldas son para lugares específicos, donde se requiere colocar, por ejemplo, unos cubos para los bolígrafos.
Luz natural
La mejor ubicación para la mesa es cerca de una ventana por la que entre luz natural, más saludable a la vista que la artificial. Su forma depende del número de personas que vayan a trabajar en ella. En las reuniones, lo ideal es una redonda, donde todos se vean las caras.
La forma de ‘L’ separa dos áreas de trabajo: una para el ordenador y otra para recibir visitas o, incluso, dos espacios para dos personas. Para conseguir un ambiente agradable se puede confiar en los tonos claros en las paredes, que dan tranquilidad. El color más relajante es el verde. Una buena iluminación ayuda a estar a gusto en nuestro espacio. Como iluminación general, los fluorescentes dan luz blanca, no despiden calor y no consumen mucho.
Una lámpara de pie con la intensidad regulable es óptima para recibir visitas en situaciones más distendidas y un pequeño flexo dirigible permitirá que la vista no se canse con el ordenador. Para dar un toque personal y natural a este espacio multimedia, cualquier planta servirá.




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