El escrito de acusación afirma que el acusado A.G., utilizando cuatro tarjetas de identidad belgas falsificadas, suscribió cuatro contratos de alquiler de otros tantos buzones de mensajería en Sevilla.
A continuación, utilizando una identidad ficticia, compró a través del portal eBay teléfonos móviles, joyas, relojes de primeras marcas y complementos, comprometiendo el pago mediante cheques o tarjetas que el acusado "nunca realizó", asegura el fiscal.
Por este método, la cantidad estafada oscila entre los 47.347 y los 55.673 euros, según el fiscal, a personas que le vendieron sus objetos desde todos los rincones del mundo, desde Francia a Estados Unidos, Reino Unido o Alaska.
El acusado, de 28 años, será juzgado el miércoles en la Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla y se encuentra en prisión incondicional desde que fue detenido a principios de año dado el "riesgo de que se sustraiga a la acción de la Justicia", afirma el fiscal.


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