El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez, recibirá hoy en La Moncloa al primer ministro italiano, Romano Prodi, con quien abordará entre otros temas la inmigración y fusión entre la española Abertis y la italiana Autostrade.
En una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, el presidente del Gobierno dice que España no pedirá el ingreso al G-8, el grupo de los ocho países presuntamente más poderosos del mundo.
"Estamos tranquilos donde estamos. Quizás hoy el mundo necesite mirar más allá del G-8 para afrontar los grandes problemas, como las enormes desigualdades y las consecuencias del cambio climático. Ocho países son pocos", dijo Zapatero en declaraciones al mencionado periódico italiano, recogidas por El Mundo.
Respecto a la inmigración, defendió el concepto de inmigración legal.
Europa es un continente rico y viejo. Para mantener su riqueza y sus de jubilaciones necesita inmigrantes (...) hay que dirigir positivamente esa necesidad
"Es lógico que nuestros ciudadanos miren con inquietud a este fenómeno, tras meses marcados por la llegada de muchos clandestinos", señaló.
Pero dijo que la solución es lograr la legalidad, combatiendo la ilegalidad y las causas del fenómeno migratorio descontrolado.
"Hay que canalizar una inmigración ordenada y ayudar a los países de origen. Europa es un continente rico y viejo. Para mantener su riqueza y sus sistema de jubilaciones necesita a los inmigrantes, pero hay que dirigir positivamente esta necesidad".
Asimismo, dejó sentada su postura respecto a que la inmigración sin control es un problema europeo y no específicamente español: "Si alguien piensa que el problemas es sobre todo español o italiano, se equivoca".
Además, puso el acento en el aspecto mediático que tiene la llegada de pateras, que a lo mejor no se corresponde con la realidad: "Me pregunto si llegan más inmigrantes en barcas a nuestras costas o por tierra a Alemania. No se sabe. Se habla de llegadas en barcas porque tiene más impacto mediático".
Contrariamente a los rumores que hablaron de una presunta saturación del mercado laboral español, el presidente declaró: "El mercado laboral no está saturado. Todavía necesitamos trabajadores, pero legales".
Respecto a las acusaciones de proteccionismo que le llegan de Alemania por su posición respecto a la OPA de E.ON sobre Endesa, dijo que son injustas.
"España es uno de los países de Europa más abiertos a las inversiones extranjeras. Estamos, junto a Gran Bretaña, por delante de todos los demás en este capítulo", sentenció.
Una izquierda particular
Si la izquierda tuvo problemas en las últimas décadas, se debe a que no puso suficiente énfasis en la democracia, en los derechos de los ciudadanos
Para Zapatero, el gran problema que ha tenido la izquierda es que intentando un bienestar general olvidó la importancia de los derechos individuales y de la democracia.
Por eso, él considera que las prioridades son exactamente las contrarias: "Si la izquierda tuvo problemas serios en las últimas décadas, se debe a que no puso suficiente énfasis en lo que representa la democracia, en los derechos de los ciudadanos, en las formas".
"Una izquierda moderna significa cuentas públicas saneadas, apertura de la economía a las inversiones extranjeras y no proteccionismo. Significa democracia social", dijo.
"Primero vienen los valores, los principios democráticos, los derechos de la persona, la igualdad, el respeto de la diversidad. Después, lo social", señaló.


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