Los sondeos mostraron al nacionalista Rafael Correa, de 43 años y que asusta a los inversores con sus planes de reestructurar la deuda externa de la nación, liderando las preferencias de los votantes, pero sin alcanzar el porcentaje necesario para evitar competir en una segunda ronda.
Hastiados con la corrupción y la inestabilidad en un país que tuvo siete presidentes en 10 años, parte de los ecuatorianos parecen simpatizar con el discurso de Correa, que promete planes sociales, un mayor control del Estado sobre la industria petrolera y reformar la Constitución para recortar el poder de los desprestigiados partidos tradicionales.
'Es un sueño para volver a tener patria. Es impresionante que el pueblo y la ciudadanía se hayan revelado en cada rincón de la patria. Es un tsunami verde que aplastará a la partidocracia', aseguró Correa ante unas 3.000 personas en su acto de cierre de campaña el jueves en Quito.
Sus principales rivales, el multimillonario Álvaro Noboa, de 56 años, y el socialista León Roldós, de 64 años, hicieron por su lado un desesperado llamamiento al electorado para advertirles de que un gobierno de Correa llevaría al país al caos.
Para acallar las críticas por su amistad con Chávez, Correa aseguró que su línea de gobierno comulgaría con los postulados socialdemócratas de la mandataria chilena Michelle Bachelet, aunque resaltó logros sociales del líder venezolano como sus campañas de alfabetización.
El ganador de la contienda asumirá el cargo el 15 de enero y reemplazará a Alfredo Palacio, quien tomó el cargo desde la vicepresidencia en abril de 2005, tras la destitución en medio de revueltas populares del ex presidente Lucio Gutiérrez.
EL REY DÓLAR
En las calles, los ecuatorianos parecen preocupados por saber si el próximo presidente mantendrá al dólar como moneda de curso legal, gracias al cual el país logró hace seis años controlar una galopante inflación y dejar atrás una crisis bancaria.
'Mejor hay que dedicarse a trabajar, es lo único que sirve. Ahora dicen que quitarán el dólar y eso me preocupa', dijo en Quito Luis Altamirano, un vendedor callejero de 40 años.
Aunque es un crítico de la dolarización al considerar que castiga la competitividad del mayor exportador de bananas del mundo, Correa admitió que abandonarla sería un error. Cerca del 60 por ciento de los ecuatorianos vive en la pobreza y la tasa del desempleo alcanza al 10 por ciento.
Según los últimos sondeos, Correa obtendría en los comicios del domingo entre un 30 y un 36 por ciento de los votos. Noboa y Roldós lo siguen con cerca de un 20 por ciento cada uno.
Unos 9,2 millones de los 13 millones de ecuatorianos están habilitados para votar. Las urnas abrirán a las 07.00 hora local (12:00 GMT) y cerrarán 10 horas después.
El padrón incluye por primera vez a los residentes en el extranjero y se espera que unos 143.000 participen en el proceso desde el exterior.
No será necesario una votación el 26 de noviembre si uno de los candidatos logra en la primera vuelta la mayoría absoluta o el 40 por ciento de los votos válidos con una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales sobre su rival más cercano.
Si un candidato gana en la primera vuelta, será un hecho inédito desde el retorno a la democracia en 1979.
/Por Mario Naranjo/.*.


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"

¡Sé el primero en hacerlo!