Yunus, de 66 años, creó en 1976 un nuevo tipo de banco para dar préstamos a los más pobres de su país, especialmente a las mujeres, para permitirles empezar sus propios negocios sin avales.
De este modo se convirtió en el pionero de los microcréditos, un sistema copiado en más de 100 países, desde Uganda hasta Estados Unidos.
'Son unas noticias excelentes para mí y también para el país, pero me ha cargado con aún más responsabilidad', declaró a la prensa desde su casa en la capital bangladeshí, Dhaka.
'Ahora la guerra contra la pobreza se intensificará aún más en todo el mundo y consolidará la lucha contra la pobreza mediante los microcréditos en la mayoría de los países', añadió.
'No debería haber pobreza en ningún sitio'.
El Comité Noruego del Nobel dijo que la eliminación de la pobreza es un camino para lograr la paz y la democracia.
'A través de la culturas y las civilizaciones, Yunus y el Grameen Bank han demostrado que incluso los más pobres entre los pobres pueden trabajar para provocar su propio desarrollo', explicó el comité de cinco miembros.
'La paz duradera no puede alcanzarse a menos que grandes grupos de población encuentren las vías para salir de la pobreza', agregó. 'El microcrédito es uno de esos modos. El desarrollo desde abajo también sirve para el progreso de la democracia y los derechos humanos'.
Los ganadores sorpresa del premio se hicieron acreedores a una retribución de 10 millones de coronas suecas (1,08 millones de euros) y fueron elegidos de entre 191 candidatos. La entrega del galardón será el 10 de diciembre en Oslo.
Yunus se vio muy afectado por la hambruna en Bangladesh en 1974 tras regresar de Estados Unidos, donde disfrutó de una beca Fulbright, por lo que fue a las aldeas a ver qué podría hacer.
Allí vio que las mujeres estaban muy endeudadas por prestamistas explotadores. Su objetivo inicial fue simplemente convencer al gerente del banco local de que diera un crédito regular a los aldeanos, pero este respondió que era imposible sin un aval.
Yunus se empeñó en demostrar que estaba equivocado y ahí empezó su camino. Grameen - que significa pueblo o rural en el idioma del país - ha prestado 5.720 millones de dólares desde que comenzó, de los que 5.070 millones se han devuelto, una tasa del 98,5 por ciento.
El banco ha tenido beneficios todos los años salvo tres, ha dado préstamos a 6,6 millones de personas, de las que el 96 por ciento eran mujeres, y no ha recibido dinero de donantes desde hace ocho años.
Entre sus clientes incluso hay mendigos, a los que da préstamos libres de interés y seguros de vida.
/Por John Archer/


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