La artillería turca ha bombardeado este miércoles territorio sirio en represalia por el lanzamiento por los sirios de un obús que impactó a pocos metros de la frontera, ya en suelo turco.
Según informó en su página web la oficina del gobernador de la provincia turca de Hatay, el proyectil sirio cayó a tres metros de la frontera y a unos 150 metros del próximo pueblo, en la cercanía de Hacipasa, sin causar víctimas ni daños materiales, pero incendiando el lugar donde impactó.
Siguiendo las reglas de entrada en combate, que prevén dirigir fuego hacia el punto desde donde se hizo el disparo, las fuerzas fronterizas turcas efectuaron un bombardeo, dijo el comunicado.
En las últimas semanas, varios obuses han caído en la misma zona de Hacipasa, en la franja oriental de la provincia de Hatay, mientras que otros han impactado alrededor de Akçakale, en la provincia de Sanliurfa, donde el 3 de octubre murieron cinco personas por un proyectil similar.
Desde entonces, Turquía ha dado orden de responder cualquier disparo que alcance su territorio. Fuentes del Gobierno turco han indicado que esta táctica ha conseguido alejar los combates de la frontera.
Aunque éste es el primer proyectil en más de una semana, la tensión ha seguido siendo alta y el viernes, dos cazas F-16 turcos se acercaron a la frontera para intimidar a un helicóptero sirio que presuntamente bombardeaba a unidades rebeldes.


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