La formación protestante probritánica Partido Democrático unionista (DUP, por sus siglas en inglés) y el católico Sinn Fein, aliado político del IRA - se mantuvieron firmes y no quisieron ceder en dos asuntos: las fuerzas de seguridad y la composición de la asamblea autónoma en la que deberían compartir el poder.
Londres sugirió que podría presentar unas propuestas de compromiso antes de la hora de comer del miércoles si no consiguen llegar a un acuerdo.
'Los dos gobiernos, si es necesario, dirán que ya ha llegado el momento. Y plantearán las mejores propuestas posibles sobre cómo avanzar', declaró el portavoz del primer ministro británico, Tony Blair, el segundo día de las conversaciones en un apartado hotel de la costa este de Escocia.
'Los partidos tendrían que decidir su respuesta a esto'.
Blair y su homólogo irlandés, Bertie Ahern, están apoyando unas conversaciones que han calificado de última oportunidad para alcanzar un acuerdo que restaure el funcionamiento de la Asamblea de Stormont, cerca de Belfast.
El parlamento autónomo fue creado por los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, que acabaron en su mayor parte con 30 años de violencia entre la mayoría protestante que quiere seguir en Reino Unido y la minoría católica que pedía la reunificación con Irlanda.
Stormont fue suspendido en 2002 por una polémica de espionaje que involucraba al IRA, que durante las tres décadas intentó expulsar a los británicos de la provincia en un conflicto que ha provocado unos 3.600 muertos.
Si para el 24 de noviembre no se alcanza ningún acuerdo, Londres ha dicho que cerrará la asamblea y seguirá dirigiendo la provincia desde Westminster con apoyo de Dublín, y que se dejarán de pagar los salarios.
COREOGRAFÍA CRUCIAL
Los negociadores creen que el orden en el que se alcance el acuerdo es el principal obstáculo, ya que tanto DUP como Sinn Fein quieren salvar la cara ante sus votantes y obligar al otro a que acepte primero.
Ian Paisley, el clérigo incendiario que dirige el DUP, se mostró inflexible en que Sinn Fein acabe con su negativa a apoyar completamente el nuevo cuerpo policial de la provincia. Sinn Fein ha sido tradicionalmente escéptico con una policía dominada por los protestantes.
Pero su principal negociador, Martin McGuinness, aseguró que no se moverán en este asunto mientras Paisley no acepte compartir el poder y hasta que no se restauren las instituciones provinciales.
Esta podría ser la última oportunidad para Blair y Ahern. El británico dejará el poder el año próximo, mientras que el irlandés intentará obtener su tercer mandato en las elecciones de 2007.
/Por Katherine Baldwin/


El PSOE pide una comisión sobre Bankia
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
España se gusta y Torres y Negredo demuestran que hay '9'
Enviados a prisión dos de los detenidos por los incidentes de Barcelona en la huelga general
El realizador Romain Gavras regresa a la 'guerra social'
Rouco: "No es el Estado el que sostiene a la Iglesia"

¡Sé el primero en hacerlo!