El Gobierno vasco ha detectado un caso de encefalopatía espongiforme bovina en una explotación agraria de Oiartzun. El animal, de trece años, fue sacrificado en julio y, tras las pertinentes pruebas veterinarias, se confirmó la enfermedad en agosto. El Departamento de Agricultura ya ha procedido a eliminar el resto de los animales de la granja.
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