Los encuentros de Katsav con el presidente sirio, Bashar al Asad - formalmente en guerra con Israel - y con el iraní, Mohamad Jatami, tuvieron lugar en un escenario en el que se pudieron encontrar cientos de monarcas, presidentes, primeros ministros y dirigentes políticos y religiosos de todo el mundo.
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La agencia oficial de noticias siria confirmó lo ocurrido, pero aseguró que era una simple formalidad.
'El protocolo requería que los participantes se dieran la mano como una formalidad (...) no tiene ningún significado político y no representa un cambio en la posición de Siria', citó la agencia a una fuenet oficial, añadiendo que Asad y Katsav no se hablaron.
En cambio, desde Irán no se realizaron comentarios de manera inmediata sobre unos encuentros que se cree serían la primera ocasión en la que un presidente del Estado judío saluda a los líderes de ambos países. No se sabe si los saludos se recogieron en alguna imagen.
'Le dije 'Buenos días' y él estrechó mi mano', manifestó Katsav, cuyo cargo de jefe del Estado israelí es básicamente ceremonial, a la cadena de televisión israelí Canal 2 sobre su encuentro con Asad. Las delegaciones israelí y siria habían sido colocadas la una junto a la otra.
Katsav, que nació en Irán, afirmó que habló en su lengua materna, el farsi, con Jatami sobre la ciudad donde ambos nacieron. Irán tiene como doctrina oficial la destrucción del Estado de Israel.
'El presidente de Irán me extendió la mano, la estreché y le dije en farsi, 'que la paz sea contigo'', añadió el presidente israelí.
LA SEÑAL DE LA PAZ
Durante las misas católicas se invita a saludarse estrechándose la mano con palabras como 'la paz sea contigo', y Katsav afirmó que volvió a estrechar la de Asad una segunda vez. 'La segunda vez (...) fue a iniciativa suya - él me extendió su mano'.
El principal diario israelí, Yedioth Ahronoth, tituló en su web 'Encuentro histórico en Roma', pero Katsav dijo: 'No creo que haya ningún significado político en ello'.
'Somos gente educada y nos decimos hola agradablemente y nos estrechamos la mano. No significa que las diferencias se hayan desvanecido'.
Israel y Siria celebraron por última vez conversaciones de paz sobre el futuro de los Altos del Golán que Israel ocupa desde 1967 en 2000, pero fracasaron, y a pesar de las peticiones sirias, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, dice que primero Siria tiene que retirarse de Líbano y dejar de apoyar a las guerrillas palestinas y libanesas.
Otros encuentros significativos fueron los del Príncipe Carlos de Inglaterra con el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, que tiene la entrada prohibida en la Unión Europea por violaciones de los derechos humanos.
'El Príncipe de Gales fue tomado por sorpresa y no estaba en una posición en la que pudiese evitar estrechar la mano del señor Mugabe', dijo una portavoz del heredero del trono británico.
La UE impuso restricciones de viaje a los dirigentes de Zimbabue por las acusaciones de manipular las elecciones parlamentarias de 2000 y las de dos años después en las que Mugabe fue reelegido. Pero este católico desafió la prohibición puesto que el Vaticano no es parte de la Unión.
También el antiguo dirigente sindical polaco, Lech Walesa, tuvo que estrechar la mano del que en 1995 le sucedió en la presidencia de Polonia, el ex comunista Aleksander Kwasniewski, con quien ha mantenido una amarga rivalidad durante una década.


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