El responsable de la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana, y el negociador nuclear de Irán, Alí Lariyani, aseguraron el domingo en Viena que su enuentro fue "constructivo" y se saldó con "progresos".
Solana dijo que la reunión ha servido para "clarificar malentendidos, hemos hechos progresos y queremos continuar", para lo cual se acordó otra reunión para la próxima semana, aunque sin precisar más datos al respecto.
Lariyani, ratificó las palabras de Solana, y aseguró que lograron "progresos constructivos y hemos llegado a un acuerdo en varios puntos. Muchos de los malos entendidos han sido eliminados".
Dos días de avances
El principal negociador nuclear de Irán, Alí Lariyani, y el responsable de Política Exterior de la UE, Javier Solana afirmaron la naturaleza "constructiva" de la primera parte de su reunión sobre el programa atómico de la República Islámica del sábado y retomaron el domingo su negociación en Viena.
El encuentro, considerado como un último intento para volver a la mesa de negociaciones y llegar a una solución diplomática al contencioso nuclear iraní, se produce en un momento clave en que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU se agrupan en dos bandos y tienden a polarizarse en sus posturas.
EEUU, el Reino Unido, Francia y Alemania quieren presionar a Irán lo antes posible con sanciones comerciales y diplomáticas, mientras que Rusia y China, los otros dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, siguen siendo reticentes a dar ese paso.
Irán, hasta ahora, ha ignorado el ultimátum impuesto por el Consejo de Seguridad con fecha límite el 31 de agosto pasado, en el que exigía el cese de su programa de enriquecimiento de uranio.
Negociaciones constructivas
Después de hablar con Solana en la sede del Gobierno federal de Austria, Lariyani dijo ante la prensa que "tuvimos conversaciones constructivas e hicimos progresos en algunos ámbitos".
Agregó que ambas partes discutieron "diferentes asuntos que están relacionados de alguna forma con el plan propuesto por la parte europea y la respuesta iraní".
Se refería al programa de incentivos económicos y nucleares, pero también advertencias, presentado en junio por las cinco potencias con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, más Alemania.
Teherán había respondido ampliamente a la propuesta internacional el pasado 22 de agosto, aunque no aclaró si la rechaza o acepta.
Presiones de los cuatro fuertes del Consejo de Seguridad
Mientras Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania quieren presionar a Irán lo antes posible con sanciones comerciales y diplomáticas, Rusia y China siguen siendo reticentes.
Irán, hasta ahora, ha ignorado el ultimátum impuesto por el Consejo de Seguridad con fecha límite el 31 de agosto pasado, en el que exigía el cese completo de su programa de enriquecimiento de uranio.
Ese material, cuya producción es legal bajo del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), es especialmente sensible porque tiene aplicaciones civiles en reactores energéticos pero sirve para construir armas nucleares.
Teherán insiste en su derecho de acceder a esa tecnología, mientras que la comunidad internacional quiere que Irán suspenda esas actividades de forma voluntaria como medida de generación de confianza mientras duren las negociaciones.
EEUU no cede
Estados Unidos ha dicho que si Irán deja de enriquecer uranio entonces también aceptaría sentarse con Teherán en la mesa de negociaciones.
Dado que Irán no parece dispuesto a ceder en cuanto al enriquecimiento de uranio, Washington desea emprender las deliberaciones sobre el caso iraní en el Consejo de Seguridad la semana próxima.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Mohamed El Baradei, señaló en su último informe técnico que Irán sigue sin cooperar de forma adecuada y transparente.
Además, las últimas inspecciones han arrojado nuevas incógnitas sobre las actividades nucleares en la República Islámica, país que durante 18 años, hasta 2003, ocultó importantes aspectos de su programa atómico.
China y Rusia, reticentes a las sanciones
Mientras tanto, el primer ministro chino, Wen Jiabao, se mostró hoy en Helsinki contrario a imponer sanciones a Irán, y en su lugar pidió precaución y continuar la vía diplomática para lograr "una solución pacífica".
"Aumentar la presión o imponer sanciones no traerá necesariamente una solución pacífica", afirmó Wen en la conferencia de prensa final tras la cumbre UE-China que se celebró hoy en Helsinki, en la que también pidió que Irán dé "pasos constructivos" hacia un acuerdo.
Por ello, Wen insistió en la importancia de que la comunidad internacional "tenga precaución en este asunto y continúe trabajando a favor de una solución pacífica".


Garzón: "Assange está firme, pero un año sin luz del sol es muy duro"
Harry encuentra a su familia
"Bajo mi piel", la sensibilidad del desnudo en el siglo XXI
Botella vende patrimonio municipal para pagar las deudas
Batalla final por la Liga ACB marcada por la incertidumbre de Navarro
Los cines españoles registran la peor asistencia de su historia



¡Sé el primero en hacerlo!