Una de las acepciones del diccionario sobre la palabra presencia, "memoria de una imagen o idea, o representación de ella", condensa la idea e intención de una de las antologías de escultura más interesantes del panorama europeo. Presence: The Art of Portrait Sculpture (Presencia: el arte del retrato en la escultura) está basada en la experiencia y la tensión entre la pieza y el personaje al que representa, el ausente que ya no está pero a quien el artista nos quiere devolver.
3
Fotos
Inaugurada el 26 de mayo en el Holbourne Art Museum de Bath (Inglaterra), la exposición permanecerá abierta hasta el 2 de septiembre. La muestra es de amplísimo arco temporal: hay desde máscaras mortuorias del antiguo Egipto hasta obras contemporáneas de acentuado realismo y gran tamaño, como la del australiano Ron Mueck que ilustra esta información.
Escuelas griega y romana
Entre uno y otro extremo, Presence: The Art of Portrait Sculpture, reúne piezas de las escuelas griega y romana, obras maestras del siglo XVIII, esculturas de los vanguardistas del XX Giacometti y Brancusi, una figura de cera del prolífico Henry Moore y otras de artistas contemporáneos como Marc Quinn, Daphne Wright y Brown Don.
Los retratos escultóricos siempre estuvieron relacionados con el culto a los muertos La exposición presenta las formas en que los escultores han explotado la enorme capacidad de presencia del género cuando de representar a seres humanos se trata, desde las máscaras de momias que intentaban conservar entre los vivos una imagen tangible y en tres dimensiones de los muertos, hasta la extraordinaria máscara de la muerte del pintor Thomas Lawrence, realizada por un autor desconocido que representó el cadáver reposando en una almohada y cubierto por una sábana.
La niña muerta esculpida por su padre
El sentido de la presencia detrás de la escultura-retrato concede a la pieza una capacidad de perturbar al espectador en un nivel que no es alcanzado por la pintura. Tal vez la más conmovedora de todas las obras de la muestra sea, en este sentido, el retrato en cerámica de la pequeña niña muerta Lydia Dwight(1674), realizado por su padre, John Dwight's Fulham, en una técnica de trabajo sobre gres blanco que él mismo había inventado.
También sobresalen dos piezas de las Danaïde de Brancusi, un busto de Giacometti de su hermano Diego y algunas cabezas antiguas, entre ellas un bronce griego raro y soprendentemente vivo y una esultura del norte de África tallada en roca sedimentaria verde en el siglo primero antes de nuestra era.


Una carta de Urdangarin a Barberá sobre Nóos pasó la supervisión del secretario de las Infantas
Manuel Pellegrini confirma que deja el Málaga
Cientos de jóvenes suecos incendian coches y atacan a la Policía en Estocolmo
Los rusos, los segundos que más casas compran en el Levante
Más de un millón de españoles llevaba más de tres años sin trabajo en 2012
'Halo' se convertirá en una serie de televisión producida por Steven Spielberg
Los sindicatos sanitarios cifran el seguimiento de la tercera jornada de huelga en un 60%





