Cuatro soldados murieron cuando una explosión alcanzó de lleno su vehículo al norte de Bagdad, mientras que otra bomba similar junto a un camino, una de las tácticas más letales usadas por la insurgencia suní que busca derrocar al Gobierno de mayoría chií, también mató a un soldado en el oeste de Bagdad.
Estas bajas estadounidenses se producen el mismo día en que atentados con coche bomba y tiroteos dejaron unos 60 muertos.
Sin embargo, el primer ministro Nuri al Maliki dice que la violencia está decayendo y que el país nunca se dirigirá hacia una guerra civil.
Un destacado responsable gubernamental dijo que Maliki planeaba reajustar su coalición, apenas cien días después de su formación, porque quería dejar a un lado a los ministros desleales o los que no han tenido una actuación destacada.
El viceprimer ministro, Barham Salih, dijo también a Reuters que Irak esperaba que sus planes atrajeran la inversión y crearan puestos de trabajo, lo que frenaría la guerra civil, y añadió que los dirigentes internacionales deberían respaldar un paquete de medidas económicas de la ONU el mes que viene o enfrentarse al desastre en todo Oriente Próximo.
'La violencia ha decrecido y nuestra capacidad para la seguridad está creciente. No estamos en una guerra civil y nunca lo estaremos', dijo Maliki a CNN en una entrevista grabada el domingo.
'Lo que se ve es un ambiente de reconciliación', añadió.
En Jalis, una localidad multirreligiosa, hombres armados irrumpieron en un mercado y en un café, matando a 16 personas e hiriendo a 25, dijo la policía.
En uno de los peores atentados de la jornada, una bomba destrozó un minibús en una concurrida carretera comercial del centro de Bagdad, matando a nueve personas.
Esta explosión se produjo después de un atentado con coche bomba contra el periódico más vendido del país, Al Sabah, propiedad del Gobierno, en el que murieron dos empleados.
En Basora, potencialmente rica en petróleo y donde Maliki ha impuesto el estado de emergencia para hacer frente a la creciente violencia alimentada por las tensiones entre facciones chiíes rivales, siete personas murieron por la explosión de una motocicleta en un mercado.
Miles de soldados estadounidenses e iraquíes han lanzado una importante operación para pacificar Bagdad, donde se han producido la mayoría de las muertes de iraquíes en julio, cifradas en 3.000.
/Por Michael Georgy/


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