Grass, que en 1999 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, dijo en una entrevista a un periódico la semana pasada que a los 17 años entró en las Waffen-SS, una confesión que le generó ataques de colegas, críticos, historiadores y políticos.
Algunos llegaron a pedir que se le retirara el Nobel.
'Nunca se ha retirado un premio. Una vez que alguien acepta un premio es imposible retirárselo', dijo Jonna Petterson, portavoz de la Fundación Nobel, organismo que financia los premios con ese nombre.
'Nunca ha sucedido y posiblemente tampoco pasará en el futuro', agregó.
Por su parte, Graciano García, director de la Fundación de los galardones asturianos, declaró que tampoco tienen la posibilidad de retirárselo.
'Hay un reglamento de los premios, y en ningún apartado se contempla la posibilidad de retirar el galardón', dijo a Reuters.
García, que mostró su acuerdo con la opinión del Consejo Judío alemán de que 'tiene todas las apariencias de que sea una operación de marketing por la salida de sus memorias', mostró su profunda admiración por el escritor alemán, conocido intelectual de la izquierda.
'Su trayectoria pública es ejemplar y ha sido extraordinariamente generoso con el Premio', afirmó. 'Nos sentimos orgullosos de que sea un Premio Príncipe de Asturias'.
El director de la FPA sólo indicó que 'si hay algo criticable es que no lo haya comentado en su momento, pero es algo de su niñez, y ha corrido mucha agua bajo el puente'.
El miércoles el intelectual polaco y disidente del movimiento Solidaridad Adam Michnik también dio su apoyo a Grass, en contra de las opiniones mayoritarias en su país.
El ex presidente del país y de Solidaridad Lech Walesa le ha pedido que renuncie a la ciudadanía honoraria de Gdansk, donde nació y situó su novela más conocida, 'El tambor de hojalata'.
Michnik escribió en un editorial en el diario Gazeta Wyborcza que 'durante años Polonia no tuvo a otro amigo más fiable o más desinteresado'.
'¿Es tan difícil para nosotros los polacos entender el drama de una generación de jóvenes alemanes que se vio engañada por la propaganda totalitaria de los nazis?' se preguntó.


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