Nuria Jiménez se puso de parto el 22 de mayo de 2000 y a las 7 de la mañana ingresó en la clínica privada La Milagrosa, en Madrid y cuando la controlaron mediante monitor, éste registró un sufrimiento fetal intrauterino que requería una cesárea inmediata, sin embargo, el médico y dos comadronas de La Milagrosa que le atendían no realizaron la cesárea hasta las diez de la mañana provocando una encefalopatía al bebé por falta de oxígeno.
Ello le causó una parálisis cerebral al pequeño Iván, según consta en la sentencia del juzgado de lo penal número 14 de Madrid, dictada por la juez Ana María Pérez Marugán, según la información publicada en El País .
Iván tiene hoy 6 años, pero yace postrado, inmóvil, ciego, sordo, mudo con una parálisis cerebral permanente e irreversible que, además, le provoca un deterioro físico lento pero progresivo.
Condenas e indeminzaciones
Por este motivo, la juez, en su sentencia del pasado 7 de julio, condena al médico, José Miguel Oettel, y a las dos comadronas, Inés Gonzalo y Pilar Carrascal, "como autores criminalmente responsables de un delito de lesiones por imprudencia profesional grave, a un año de prisión para cada uno de ellos y un año de inhabilitación.
Además, la Clínica Nuevo Parque de Madrid deberá pagar una indemnización de más de un millón de euros a la familia, según fuentes de la Asociación El Defensor de El Paciente.


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