El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Jan Egeland, pidió una pausa de 72 horas en los combates para que los trabajadores de ayuda humanitaria puedan evacuar a los ancianos, los jóvenes y los heridos del sur de Líbano.
Egeland, que volvía de un viaje por la región afectada por el conflicto, dijo ahora pedía a las partes 'al menos 72 horas de cese de las hostilidades para que podamos evacuar a los heridos, podamos evacuar a los niños, a los ancianos y a los discapacitados del cruce de fuego en el sur de Líbano'.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que Rice mantendrá más charlas sobre el conflicto durante el viaje previsto para el sábado.
Bush señaló además que acordó junto al primer ministro británico, Tony Blair, que se requiere el rápido envío de una fuerza internacional al sur del Líbano para colaborar con los traslados de ayuda humanitaria.
Ambos líderes se reunieron con el telón de fondo de los ataques entre Israel y Hezbolá, que han causado la muerte de cientos de civiles en el Líbano y numerosas víctimas en el norte del Estado judío.
Aviones de guerra bombardearon en reiteradas oportunidades las aldeas en las colinas cerca del puerto de Tiro, en el sur del Líbano, y cientos de disparos de artillería cayeron al otro lado de la frontera de Israel, matando al menos a 10 personas, entre ellas un jordano.
Alrededor de 70 ataques aéreos israelíes dejaron cuatro muertos en el Valle Bekaa, dijeron fuerzas de seguridad libanesas.
Hezbolá lanzó nuevos cohetes de largo alcance 'Khaibar 1' contra Afula, en línea con la amenaza de su líder, Sayed Hasan Nasralah, de extender sus ataques contra Israel más allá de la ciudad de Haifa.
La guerra ha dejado 462 muertos en el Líbano y 51 en Israel, aunque responsables del gobierno de Beirut aseguran que los muertos podrían llegar hasta 600.
El conflicto comenzó después de que Hezbolá capturó el 12 de julio a dos soldados israelíes en una incursión al interior del Estado judío. Israel, respaldado por Washington, quiere que el grupo chií abandone la frontera y renuncie a las armas.
Un proyectil israelí explotó cerca de un convoy de ayuda en el sur del Líbano, hiriendo al menos a tres personas, dijeron testigos.
El convoy, organizado por trabajadores de la defensa civil libanesa, evacuaba a civiles atrapados en la aldea de Rmeish hacia Tiro. Cientos de chiíes se han refugiado en la aldea cristiana, donde algunos se vieron obligados a beber aguas para regar.
TRASLADO POR SEGURIDAD
La Fuerza Interina de la ONU en el Líbano dijo que estaba trasladando temporalmente a los observadores militares desarmados hacia otras posiciones por seguridad.
Uno de sus cuatro puestos de observación fue destruido por un ataque aéreo israelí del martes en el que murieron cuatro observadores. Un segundo puesto fue desalojado anteriormente, cuando un observador fue herido por disparos de Hezbolá en la villa de Marun al Ras.
/Por Lin Noueihed/


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