'No todos los detenidos participaron necesariamente en la matanza. Fueron arrestados porque fueron citados (por testigos) y porque tienen que aclarar qué hacían cerca del lugar del delito el día de la matanza', dijo el secretario de Seguridad del estado de Río de Janeiro, Marcelo Itagiba.
2
Fotos
La masacre ocurrió en la noche del pasado jueves, cuando un grupo armado mató a tiros a hombres, mujeres y niños en los municipios de Nova Iguacu y Queimados, que integran los suburbios del norte de Río de Janeiro conocidos como Baixada Fluminense.
Las autoridades, que dijeron buscar a otro agente sospechoso que se encuentra prófugo, sospechan que la matanza estuvo vinculada con cambios en el mando de la Policía Militar en esta zona.
'Ese es el tipo de crimen (para el) que no hay una acción policial preventiva (...) es un hecho del que no se podría prevenir el día, la hora y el lugar' en que ocurriría, declaró Itagiba a la prensa.
Las autoridades estatales han afirmado que policías militares corruptos serían los probables responsables de la masacre como represalia por el arresto el jueves de ocho agentes sospechosos de haber cometido un doble asesinato.
Estos arrestos fueron parte de una redada contra la corrupción y la actividad criminal de la policía en Río. La ciudad está muy afectada por los crímenes violentos, las bandas criminales rivales controlan muchas zonas de 'favelas' y desafían a las autoridades.
Los investigadores de la policía federal tienen información sin confirmar sobre la relación entre los hombres armados con los escuadrones de la muerte que actúan en la Baixada Fluminense, afirmó el superintendente de la policía federal en Río de Janeiro Gilberto Milton Rodrigues.
'La Policía Federal tiene informes, datos no confirmados, sobre la acción de ese grupo de exterminio. Tenemos que trabajar esos datos para que se conviertan en pruebas contra esas personas', dijo a la prensa el superintendente del cuerpo en Río.
La policía militar se llama así por su rígido estilo organizativo, aunque no está integrada en el Ejército.
UN HISTORIAL VIOLENTO
La matanza al azar efectuada por hombres armadas en Nova Iguacu y Queimados es considerada la peor jamás cometida en el estado de Río de Janeiro, escenario de una espiral de crónica violencia, principalmente en la región metropolitana.
En enero se puso en marcha en la capital turística de Brasil un nuevo plan contra los narcotraficantes, caracterizado por masivas acciones de policías estatales y federales y que prevé el eventual uso de soldados.
Las bandas de narcotraficantes dominan muchas de las 600 'favelas' de Río de Janeiro, a las que la policía apenas entra salvo en operaciones de corte militar.
Los grupos defensores de los derechos humanos aseguran que la policía de Río tiene un amplio historial de ejecuciones sumariales, y que solo el año pasado mataron a 983 'sospechosos' - que fueron 1.195 en 2003. El año pasado, unos 50 policías de la ciudad murieron ejerciendo su deber.
El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el fin de semana que adelantará el envío a Río de Janeiro de tropas de la Fuerza Nacional de Seguridad, creada el año pasado para casos críticos. Igatiba asegura que no se debe a lo ocurrido, sino que lucharán contra el tráfico de armas y de drogas.*.


La salida neta de capitales de España marca récord
Sáenz de Santamaría viaja a EE UU para recabar apoyos del Tesoro y del FMI
Miles de mineros del carbón se manifiestan en Madrid
Los árbitros, protagonistas del trascendental choque en Vitoria
Jordi Savall recibe el premio Léonie Sonning
La casa de Amy Winehouse, a la venta
Darle vida al salón combinando los colores
¡Sé el primero en hacerlo!