Actitud de indiferencia
Los presuntos asesinos eran juzgados, en esta ocasión, por el atentado contra la discoteca Txitxarro, cometido en septiembre de 2000 en Deba (Guipúzcoa).
Al inicio de la vista, y ante la actitud de indiferencia por parte de los acusados, que no paraban de dialogar entre ellos, sin prestar atención a las preguntas del fiscal, el presidente del Tribunal, Alfonso Guevara, ordenó a los agentes de Policía que les esposaran y les mantuvieran en pie.
Nuevo 'show'
Como en ocasiones anteriores, el juicio de 'Txapote' se ha convertido en un siniestro show.
En esta ocasión no ha sido él sino su abogada, cuando se ha enfrentado al presidente del tribunal, Alfonso Guevara, según informa Radio Nacional de España.
El rifirrafe se produjo cuando Guevara le dijo a la letrada que no tenía la palabra para intervenir y ella respondió que no lo entendía.
Atentado contra 'Txitxarro'
En su escrito de conclusiones provisionales, el fiscal acusa a "Txapote" de ordenar -en septiembre de 2000- a Aguirrebarrena y a Arzalluz atentar contra la discoteca Txitxarro, en el municipio de Deba.
El propietario de este establecimiento era Narciso Korta Uranga, hermano de José María Korta, presidente de la patronal guipuzcoana, que fue asesinado dos días antes en Zumaia (Guipúzcoa).
Sin perjuicios para los asesinos
Para la comisión del atentado, "Txapote" facilitó a Aguirrebarrena no sólo información sobre el objetivo, sino también el material explosivo con el que fabricaron los artefactos utilizados.
Con los materiales e información entregados, "Txapote", Lasa y Arzalluz se dirigieron en varias ocasiones a dicha discoteca para observar sobre el terreno la rutina de los empleados y la forma de cometer el atentado sin perjuicio para su integridad.
Los procesados acordaron cometer el atentado el día 10 de septiembre de 2000.
Para ello, Lasa confeccionó las bombas. Seguidamente, Lasa, Arzalluz y Aguirrebarrena se dirigieron hasta un caserío cercano a la discoteca.
Este último se quedó esperando en el interior del coche, mientras que Lasa y Arzalluz se dirigieron hasta el citado local.
Coacción
Entraron por una puerta de una terraza exterior y se dirigieron hacia donde estaban los empleados, a quienes amenazaron, tras identificarse como miembros de ETA.
A continuación, les pidieron las llaves del vehículo en el que éstos se trasladaban a trabajar.
Salieron entonces del lugar, a donde llegó Aguirrebarrena.
Entregaron las llaves y trasladó el coche al garaje. Allí, introdujeron a un empleado en el maletero y al otro lo sentaron en el asiento del copiloto.
Después, Lasa y Arzalluz colocaron dos artefactos en la discoteca.
Colocación de artefactos
Uno de ellos lo colocaron en el escenario de una de las plantas y el otro en el interior del hueco de la escalera.
Lasa activó los temporizadores y los acusados se fueron con el coche, donde estaban los empleados, a quienes ataron con cinta americana a un árbol en un pequeño pinar.
A este lugar tuvieron que volver, puesto que uno de los empleados tenía unas gafas de sol con huellas de Arzalluz.
La explosión de los artefactos, que contenían entre 21 y 22 kilos de dinamita cada uno, causó importantes destrozos en la discoteca.
Los daños causados estaban valorados en 961.462 euros, cifra que tendrán que indemnizar los procesados al propietario de la discoteca.
El atentado fue reivindicado por ETA dos días después en el diario 'Gara'.
Juicios anteriores
Recordemos que el etarra "Txapote" -y también su compañera "Amaia", juzgada por el atentado contra el concejal popular Miguel Ángel Blanco-, se ha enfrentado al tribunal durante anteriores causas, hasta el punto de descalificar a su presidente llamándole "monigote de circo", y pateando el cristal blindado que lo flanqueaba durante el juicio por el asesinato del socialista Fernando Múgica.


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