El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reconoció este domingo su derrota en las elecciones presidenciales frente al socialista François Hollande, al que deseó "buena suerte".
"Asumo toda la responsabilidad de esta derrota", dijo el conservador ante cientos de simpatizantes reunidos en una sala de conferencias en el centro de París. "Francia tiene un nuevo presidente, es una elección democrática, republicana" y "debe ser respetado", añadió Sarkozy.
Cuando hay un error es el número uno el que lo asume "He sufrido mucho porque la función que represento no haya sido respetada", dijo Sarkozy al agregar que "he hablado con él (Hollande) y le he deseado buena suerte".
"Deseo de todo corazón que Francia (...) pase con éxito estas pruebas, es nuestro país, es Francia (...) tenemos que pensar exclusivamente en la felicidad de Francia, en su grandeza", añadió Sarkozy.
Afirmó que "nunca" olvidará el honor de presidir el país y admitió: "No he logrado convencer a una mayoría de franceses (...) no he logrado hacer ganar los valores que he defendido con vosotros".
"Soy el presidente, era el jefe, y cuando hay un error es el número uno el que lo asume", afirmó Sarkozy, entre gritos de ánimo de sus simpatizantes.
Y agregó, en relación con su futuro político, que se prepara para "volver a ser un francés entre los franceses", aunque no precisó si eso significa una retirada completa de la vida política, como él mismo insinuó en algún momento de la campaña electoral.


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