La circuncisión podría evitar millones de infecciones de sida en África, según un estudio

Las claves:
  • Las células del prepucio facilitan el contagio. 
  • Serían seis millones de infecciones.
  • Los hombres circuncidados contrajeron el Sida en un 65% menos que el resto.

Circuncidar a los hombres de manera rutinaria en toda África podría prevenir millones de muertes causadas por el sida, según un estudio elaborado por investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS)  y otros colegas -y publicada en la revista PLoS Medicine-.

Entendemos por circuncisión la práctica quirúrgica para corregir la fimosis.

Según los científicos, la operación ayuda a reducir el riesgo de infección porque el prepucio está cubierto de células a las que parece que el virus puede infectar fácilmente.

Además, el virus también podría sobrevivir mejor en un ambiente templado y húmedo como el que se encuentra debajo del prepucio.

Éste es el argumento que explicaría el efecto beneficioso de que los hombres se circunciden, y que, por otro lado, evitaría el contagio a sus parejas.  

¿Qué pasaría si todos los africanos se circuncidasen?

Se evitarían unos dos millones de infecciones

 Pues según los modelos matemáticos utilizados por los investigadores, si en los próximos 10 años todos los hombres en el África subsahariana estuvieran circuncidados se evitarían unos dos millones de infecciones y unas 300.000 muertes.

Diez años después, se lograría eludir otras 3,7 millones de infecciones y 2,7 millones de decesos (uno de cada cuatro en Suráfrica).

65% menos probabilidades

El año pasado, el doctor Bertran Auvert, de la Agencia Nacional Francesa de Investigación INSERM y varios colegas en la OMS averiguaron que los hombres circuncidados en Suráfrica tenían un 65% menos de probabilidades de contagiarse con este virus mortal e incurable.

Entonces su equipo hizo un análisis para ver lo que podría pasar si todos los africanos fueran circuncidados.

"En el oeste de África, la circuncisión masculina es común, y la prevalencia del VIH es baja, mientras que en el sur de África es cierto el contrario", escribieron en un informe publicado en Public Library of Science Medicine.

A pesar de todo... el condón

Catherine Hankins, asesora científica para el programa de Naciones Unidas para el VIH/Sida (ONUSIDA),y coautora del estudio, dijo, según BBC, que el equipo está llevando a cabo nuevos ensayos, especialmente en lo referente a la transmisión de hombre a mujer, para refinar más el modelo matemático.

Los países con mayor tasa de ciruncisión tienen menor porcentaje de infectados que los de menor tasa

Deborah Jack, directora de National AIDS Trust, un programa británico de lucha contra el Sida, dijo que "está claro que la promoción de la circuncisión puede jugar un papel importante en reducir el riesgo de transmisión del VIH".

Sin embargo, advirtió de que "la gente circuncidada también puede infectarse con el VIH, y cualquier campaña debe ser extremadamente cuidadosa de no sugerir que esto protege contra el VIH o que es una alternativa al uso del condón".

30 Comentarios
Suscribirse por RSS

Escribir un nuevo comentario

1 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser rebatiendo el plan
1
Avatar genérico
Dice ser rebatiendo el plan, 11.07.2006 - 05.26h

Perdon, he metido la pata: Los musulmanes tambien se circuncipollan. Asi que para compensaros de ese comentario anterior graciosillo pero erroneo os pongo un texto aqui que entra directamente al trapo del asunto y con mucha seriedad:



CIRCUNCISIÓN MASCULINA Y FEMENINA.

El mito de la diferencia

Dr. Sami Aldeeb[1]

aldeeb@bluewin.ch, http://go.to/samipage

(Quiero expresar mi agradecimiento a D. Manuel Vázquez Caruncho por la traducción de este artículo)





Introducción

Alrededor de 15 millones de personas son mutiladas al año, trece millones son niños, y dos millones son niñas. A cada latido del corazón, un niño pasa por el cuchillo[2].



La circuncisión femenina fue, y continua siendo, practicada en los cinco continentes por musulmanes, cristianos, judíos y ateos. Pero es especialmente frecuente en 28 países, fundamentalmente africanos y musulmanes[3]. Los musulmanes son, por consiguiente, el principal grupo religioso que practica la circuncisión masculina y femenina. En Egipto, el 97% de las mujeres es circuncidado: un 99.5% en el área rural, y un 94% en áreas urbanas[4].



Las organizaciones internacionales y nacionales, invocando razones médicas y religiosas fundamentalmente, defienden que la circuncisión masculina y femenina son dos cosas distintas y que sólo debe ser abolida la circuncisión femenina. Doy aquí dos ejemplos para ilustrar esta actitud:



1) El Seminario sobre costumbres tradicionales, organizado por la Comisión de Derechos humanos de las Naciones Unidas y celebrado en Ouagadougou (Burkina Faso), entre el 29 de abril y el 3 de mayo de 1991 recomienda a los estados la elaboración de «legislación que prohiba estas costumbres dañinas para la salud de las mujeres y de los niños, notablemente la ablación»[5]. En el informe del Seminario se añade:



Según la opinión de la mayoría de los participantes, las explicaciones extraídas de la cosmogonía y las basadas en la religión tienen que ser consideradas como superstición y denunciadas como tales. Ni en la Biblia, ni en el Corán se prescribe que las mujeres deben ser circuncidadas. En términos de lucha contra la ablación, se ha recomendado separar, en la mente popular, la circuncisión masculina, que tiene una función higiénica, de la femenina, que comporta un riesgo serio para la integridad física de la mujer[6].



2) He dirigido una serie de preguntas a Mrs. Halimah Al-Warzazi, enviada especial de las Naciones Unidas para las costumbres tradicionales. La primera pregunta fue: ¿Está usted luchando contra la circuncisión masculina y femenina o sólo contra una de ellas? Si lucha contra una de ellas, ¿cuál de ellas?, ¿por qué se olvida de la otra? Respondió:



En lo que concierne a Naciones Unidas, tan sólo la circuncisión femenina está considerada como una costumbre perjudicial que es necesario abolir. La cuestión de la circuncisión de niños1 está excluida, por tanto, de las preocupaciones de Naciones Unidas. Considero que esta costumbre, aparte del hecho de tener un carácter religioso para los judíos y musulmanes, tiene una función higiénica y los médicos americanos la practican en el momento del nacimiento a todos los niños, sean judíos, musulmanes, católicos, o lo que fueran. Por lo tanto, no me parece oportuno hacer una amalgama con la circuncisión femenina, considerada peligrosa para la salud, y la masculina que, por el contrario, es beneficiosa [7].



Este artículo tiene dos propósitos: Primero, demostrar a aquellos que se oponen a la circuncisión femenina que también deberían hacerlo a la masculina; la razón que no tienen, tiene mucho que ver con motivos políticos. Segundo, que hay dos conjuntos fundamentales de justificaciones que se utilizan de modo repetido para distinguir entre la circuncisión femenina y la masculina -religiosos y de salud; ninguno de ellos se sustenta con los hechos.


............................................................................................
La discusión de la relación entre circuncisión masculina y SIDA ...........
.......................................................................................


........tiene una especial importancia en este momento, dado que la circuncisión se está considerando seriamente por parte de organizaciones internacionales como preventiva del SIDA.



Me gustaría añadir, aquí, que hay otro grupo de razones culturales (ni religiosas, ni relacionadas con la salud) del porqué se practican las circuncisiones masculina y femenina que no puedo tratar aquí por falta de espacio. A quién esté interesado en mayores detalles, lo remito a mi libro[8].



I. Justificación religiosa de la distinción

Contrariamente a la opinión de aquellos que pretenden que la circuncisión masculina está justificada por normas religiosas, estas normas han servido tanto para legitimar como para condenar la circuncisión, masculina y femenina.



1. Debate entre los judíos

A) La Biblia

La Biblia (Antiguo Testamento) no contiene ninguna regla acerca de la circuncisión femenina. Por otra parte, constituye la base para la práctica de la circuncisión masculina entre los judíos, musulmanes y cristianos. Dos textos dictan esta práctica:



Cuando Abraham tenía noventa y nueve años de edad, el Señor se le apareció y le dijo: Soy Dios Todopoderoso, anda delante de mí y sé perfecto. Y haré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abram se postró sobre su rostro; y Dios le dijo: Éste es mi pacto contigo: serás padre de una multitud de naciones. No te llamarás más Abram, sino que tu nombre será Abraham, porque te he puesto por padre de multitud de naciones. Te multiplicaré en gran manera, y de ti saldrán naciones y reyes. Estableceré un pacto contigo y con tu descendencia después de ti, de generación en generación: un pacto perpetuo, para ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti. Te daré a ti y a tu descendencia después de ti la tierra en que ahora eres un extraño, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Dijo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti, de generación en generación. Éste es mi pacto, que guardaréis entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado. Circuncidaréis la carne de vuestro prepucio, y será una señal del pacto entre yo y vosotros. A los ocho días de edad será circuncidado todo varón entre vosotros, de generación en generación, tanto el esclavo nacido en tu casa y el comprado con tu dinero a cualquier extranjero que no sea de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa y el comprado con tu dinero, de modo que mi pacto esté en vuestra carne a modo de pacto perpetuo. El incircunciso, aquél a quien no se le haya cortado la carne del prepucio, será eliminado de su pueblo por haber violado mi pacto (Génesis, 17:1-14).



El Señor habló a Moisés y le dijo: Habla a los hijos de Israel y diles: Si una mujer concibe y da a luz un hijo varón, quedará impura durante siete días; como en los días de su menstruación será impura. Al octavo día se circuncidará al niño la carne de su prepucio. Pero ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre. Ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario hasta que se cumplan los días de su purificación. Si da a luz una hija, quedará impura durante dos semanas, como en su menstruación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre (Levítico, 12:1-5).



En el primer texto, la circuncisión es signo de un pacto entre Dios, Abraham y su descendencia. Por consiguiente, la circuncisión, en hebreo, se llama Berit milah, que significa, literalmente, el pacto del corte. El segundo texto establece la circuncisión como una norma para la purificación de la madre y del niño. En otros muchos textos, la Biblia contrapone a los circuncidados contra los no circuncidados, y considera a estos últimos impuros. Los no circuncidados, por esta razón, tienen prohibido participar en las ceremonias religiosas (Éxodo, 12:48), entrar en un santuario (Ezequiel, 44:9) o, incluso, en Jerusalén (Isaías, 52:1). En la Biblia se hace la distinción, algunas veces, entre la circuncisión física del prepucio y la espiritual del corazón (Jeremías, 4:4) y de los oídos (Jeremías, 6:10).



B) Debate reciente

Los judíos han practicado la circuncisión femenina[9]. La siguen practicando los judíos de Etiopía (los Falacha)[10]. Pero, a lo que alcanza nuestro conocimiento, no hay un debate religioso concerniente a esta costumbre. Por otra parte, uno se encuentra con que muchos judíos que luchan contra la circuncisión femenina rehusan hacer lo mismo con la masculina. Es el caso de Edmond Kaiser, fundador de «Tierra de hombres» y «Centinelas»[11]. Así que uno predica la moral a los africanos, en vez de hacerlo a los americanos y judíos. Esto sale de la hipocresía, de la cobardía y del imperialismo cultural.



La circuncisión masculina sigue siendo practicada por la mayoría de los judíos, aunque abandonaron otros muchas preceptos bíblicos: la ley del «ojo por ojo» (Deuteronomio 19:21), la lapidación de la adúltera (Deuteronomio 22:23), etc. Sin embargo, se puede apreciar que algunos se opusieron desde tiempos muy remotos. Algunos judíos abandonaron la costumbre, y otros, incluso se hicieron reconstruir el prepucio (I Macabeos 1:15; véase también I Corintios 7: 18), razón por la que Dios habría rechazado a Esaú, hijo de Jacob[12]. Las autoridades religiosas judías no fueron tolerantes con aquellos que no estaban circuncidados. Elías se queja amargamente de aquellos que han abandonado la circuncisión. (I Reyes 19:10). En el libro de los Macabeos se puede ver que algunos fanáticos judíos salieron a circuncidar a la fuerza a todos los niños no circuncidados que se encontraron en el territorio de Israel (I Macabeos 2:45-46). Todavía hoy, Cohen escribe que, a los ojos de los judíos de todos los tiempos, aquellos que se resisten a la abolición de la circuncisión con el sacrificio de sus vidas son héroes[13].



En los tiempos modernos, el debate contra la circuncisión masculina empezó después de la Revolución Francesa de 1789, cuyos objetivos eran crear una sociedad laica en la que la conexión con las comunidades religiosas fuera sustituida por una cohesión nacional. En 1842, en Francfort, un grupo de judíos propuso la supresión de la circuncisión y su sustitución por una ceremonia religiosa igualitaria para niños y niñas, sin derramamiento de sangre[14]. En 1866, sesenta y seis médicos judíos de Viena firmaron una solicitud contra la práctica de la circuncisión. En 1871, en Ausburgo, los rabinos decidieron que un niño nacido de madre judía y que no fuera circuncidado por alguna razón debería ser considerado judío [15]. Es de notar que el hijo de Herzl no fue circuncidado al nacer; fue circuncidado de adolescente, ante la insistencia de los discípulos de su padre[16].



Este debate fue transferido a los Estados Unidos con los emigrantes judíos. En este país, los rabinos reformados decidieron, en 1892, no imponer la circuncisión a los nuevos conversos[17]. Pero, con el incremento de nacimientos en los hospitales americanos y la generalización de la circuncisión masculina, los rabinos se encontraron con la práctica de la circuncisión que no cumplía las normas judías, realizada por médicos, en los tres días que seguían al nacimiento y sin ritual religioso. Trataron de remediarlo con el adiestramiento de algunos circuncidadores judíos. Y, como un matrimonio religioso es reconocido en los Estados Unidos, los rabinos trataron de recuperar el terreno perdido rehusando casar a aquellos que no estuvieran circuncidados [18]. Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial reforzaron la práctica de la circuncisión. En 1979, el Congreso Americano de Rabinos decidió que la circuncisión fuera obligatoria y que tenía que hacerse según las normas judías y con ritual religioso[19].



Actualmente, uno ve una renovación de la crítica contra la circuncisión en ambientes judíos americanos progresistas, basada, principalmente, en sus beneficios o perjuicios médicos. Debido a la progresiva hostilidad del cuerpo médico hacia la circuncisión y la cada vez más reducida tasa de circuncidados, los judíos se encuentran, una vez más, solos para decidir. Al ser su sentimiento religioso débil, no están motivados para practicar ya la circuncisión religiosa, sea al rehusar circuncidar a sus hijos, o por hacer que los circunciden en los hospitales sin ritual. Enfrentados a esta situación, algunos autores judíos piden que la práctica de la circuncisión se suavice, que el ritual debería ser más importante que la amputación del prepucio, que debería haber un ritual paralelo para las niñas que a las mujeres se les debería permitir practicar la circuncisión[20]. Pero otros han optado por la supresión de la mutilación en conjunto y el mantenimiento de un ritual religioso igualitario para niños y niñas. En vez de cortar el prepucio, algunos proponen cortar una zanahoria en su lugar, como símbolo. Finalmente, algunos rechazan el ritual al igual que la mutilación [21].



Este debate llegó a Israel cuando, en 1997, los activistas a favor de los derechos humanos crearon una organización para luchar contra la mutilación sexual. Docenas de padres, a pesar de la oposición de sus familias, rehusaron circuncidar a sus hijos, una costumbre que consideran contraria a la legislación israelí, que prohibe el abuso y los malos tratos infantiles. El cantante y crítico literario Menachem Ben dice que hizo circuncidar a su hijo a su manera, al referirse al texto de la Biblia que habla de la circuncisión del corazón. Para los que defienden los beneficios de la circuncisión, respondió que mueren más niños a causa de la circuncisión que de las infecciones de las que se supone que protege, y que es suficiente lavarse el pene para tenerlo limpio. Citando a Maimónides, añaden que la circuncisión reduce el placer sexual. El Rabino principal de Israel, Eliahu Bakshi Doron, critica esta actitud y dice que, para gran desilusión suya, sabía lo que pasaría: el odio a sí mismo se ha apoderado de la gente. La idea de que cualquier cosa judía es abominable se ha extendido también al Berith Milah (circuncisión), que la mayoría de los judíos firman, un procedimiento sencillo contra el que no se puede decir nada. Incluso las opiniones acerca del posible daño que pudiera ser causado por la circuncisión no justifica, en la opinión del rabino, ninguna duda acerca de esta costumbre ancestral. «Quién pueda, que decida que estamos tratando con algo primitivo, anticuado y doloroso. Dios sea alabado, el pueblo judío vivió así desde hace muchas generaciones. Aunque la circuncisión disminuya el placer sexual, no es una tragedia»[22].



2. Debate entre los cristianos

A) El Nuevo Testamento

Jesús atacó firmemente a las autoridades religiosas de su tiempo. Denunció la ley del talión [ojo por ojo] (Mateo 5:38-39) y la lapidación de las adúlteras (Juan 8:3-11). Pero no sabemos de ninguna opinión concreta de Jesús acerca de la circuncisión. De los cuatro evangelios, sólo el evangelio de San Lucas revela que Jesús estaba circuncidado cuando tenía ocho años de edad (Lucas 2:21). Se encuentra otra referencia a la circuncisión en el evangelio de San Juan:



¿Por qué intentáis matarme? La multitud respondió: Tienes un demonio. ¿Quién intenta matarte? Jesús les respondió: Hice una obra, y todos vosotros estáis atónitos. Moisés os dio la circuncisión -no es de Moisés, por supuesto, sino de los patriarcas- y circuncidáis al hombre en sábado. Si a un hombre se le hace la circuncisión en sábado, porque la ley de Moisés no puede ser violada, ¿estáis enfadados conmigo porque curé a un hombre en sábado? No juzguéis por las apariencias, sino juzgad con justo juicio (Juan 7:19-24).



Nótese que Jesús no dice que la circuncisión venga de Dios, sino de los patriarcas.



Los Hechos de los Apóstoles nos informan de que, cuando los no judíos empezaron a convertirse en cristianos, el asunto de la circuncisión causó una gran discusión. Después de que San Pedro hubiera respondido a la invitación de un centurión romano no circunciso y de que lo convirtiera, los cristianos circuncidados de origen judío lo cuestionaron, maldiciéndole por haber estado con no circuncisos y haber comido con ellos (11:2-3). San Pedro justificó su gesto porque había tenido una visión en la que había oído una voz que le había dicho tres veces: «Lo que Dios ha hecho limpio, no lo puedes llamar profano» (10:15-16 y 11:8-10). Pero los circuncisos no lo entendieron de esta manera; algunos vinieron de Judea y enseñaron a sus hermanos: «A menos que estéis circuncidados, según la costumbre de Moisés, no podéis salvaros» (15:1). El asunto se trató en una reunión de apóstoles y ancianos que tuvo lugar en Jerusalén (15:2). Jacob arbitró el debate y decidió que no era necesario preocuparse porque esos paganos se convirtieran a Dios. Lo único que se les pedía era que «se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de la fornicación, de lo ahogado y de la sangre» (15:19-20).



San Pablo, responsable de la conversión de los paganos cuyas leyes prohibían la circuncisión, volvió en repetidas ocasiones al asunto. Dos pasajes resumen su posición:



[...] que cada uno viva según los dones que el Señor le repartió y según era cuando Dios lo llamó: esto ordeno en todas las iglesias. ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada significa, y la incircuncisión nada significa; lo que importa es guardar los mandamientos de Dios. (I Corintios 7:17-20).



Despojaos de lo viejo, con sus prácticas, y vestíos de lo nuevo, que renueva su conocimiento a imagen de su creador. Aquí no puede haber griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todos, y en todos. (Colosenses 3:10-11).



De obligatoria, la circuncisión, por tanto, se hizo optativa, por razones teológicas y tácticas. Es de notar que no se encuentra ninguna referencia, en los textos del Antiguo ni del Nuevo Testamento, que evoque la santidad de la integridad física de una persona poco dispuesta, ni una justificación médica para la circuncisión, argumentos fundamentales utilizados hoy en día en la discusión de la circuncisión masculina y femenina.



B) Debate reciente

El debate acerca de la circuncisión masculina continuó entre los cristianos, en los primeros siglos. Origen (185-254) compara la circuncisión física de Abraham con una circuncisión espiritual: muchas cosas mostró en imágenes la realidad venidera (1 Corintios 10:11). Añade que la circuncisión pedida por Dios es la del corazón (llamada espiritual) y no la del prepucio (llamada física) [23]. Para él, el hombre tiene que circuncidar, no sólo el prepucio, sino todos sus miembros, al abstenerse de usarlos para cometer pecado [24]. Considera que la circuncisión física es una costumbre vergonzosa, repugnante y espantosa, y precisamente su práctica y su apariencia externa la hacen obscena [25].



Esta interpretación alegórica de la circuncisión la encontramos de nuevo en Cirilo, Patriarca de Alejandría (376-444), quien culpa a los judíos de haberse tomado la Biblia al pie de la letra. Menciona a San Pablo (I Colosenses 7:19) y escribe: El significado real de la circuncisión alcanza su plenitud, no en lo que cae de carne, sino en el deseo de hacer lo que Dios mandó[26]. A este argumento religioso, Cirilo añade uno sobre la perfección de la naturaleza humana:



Consideráis [...] la circuncisión de la carne como algo de importancia y como el elemento más adecuado del culto [...]. Pues bien, examinemos el uso de la circuncisión qué favores nos traerá el Legislador a través de ella. De hecho, infligir la circuncisión en las partes del cuerpo que la naturaleza utiliza para engendrar, a menos que tengáis una de las más bellas razones para hacerlo, no es sino ridículo, es más, equivale a maldecir el arte del Creador, como si hubiera sobrecargado el contorno del cuerpo con excrecencias inútiles. Sin embargo, si es así y prevemos en este sentido lo que ha sido dicho, ¿cómo no juzgar que la divina inteligencia está equivocada en lo que cabe? Porque si la circuncisión el mejor modo de ajustarse a la naturaleza, ¿por qué no era mejor y preferible desde el principio? Decidme, entonces, si alguien dice que la naturaleza infalible e intacta está equivocada, ¿no parece una sinrazón?[27].



[...] el Dios que está por encima de todas las cosas creó miles de razas de seres vivos desprovistos de razón. Sin embargo, parece que, en su constitución, orientada hacia la más exacta belleza, no hay nada imperfecto o superfluo. Están totalmente libres de estas dos mentiras y eluden esta doble acusación. ¿Cómo pudo Dios, el artista por excelencia, que prestó tanta atención a las cosas más pequeñas, cometer un error en la más preciosa de todas? Y, cuando introdujo en el mundo la que está hecha según su imagen, ¿la habría hecho más fea que los seres desprovistos de razón, si es verdad que en ellos no hay errores, mientras que en ella hay una? [28]



La circuncisión se continúa practicando en algunas comunidades cristianas del Oriente Próximo en contacto con musulmanes. Es el caso notable de los Coptos, en Egipto, Sudán y Etiopía, quienes practican la circuncisión femenina y masculina. En mis discusiones con los Coptos de Egipto, percibí que utilizan los mismos argumentos que los musulmanes: la circuncisión de Abraham y Jesús. No están al tanto de los puntos de vista de los Hechos de los Apóstoles o de las Epístolas de San Pablo. En lo que concierne a los líderes religiosos coptos, dicen que, para los cristianos, el bautismo puso la circuncisión en su sitio. Haciendo referencia a San Pablo, Anba Gregorius repite que la circuncisión no es nada. Tan sólo la ve como una costumbre o una medida higiénica optativa. Sin embargo, el cristiano que quiera ser circuncidado tiene que hacerlo antes del bautismo; si lo hace después comete un gran pecado[29].



Maurice As'ad dijo que Dios creó al hombre y a la mujer en espléndida forma, y nadie tiene derecho a cortarles ninguna parte de su cuerpo. Para As'ad, la circuncisión femenina está prohibida porque consiste en cortar parte de un órgano sexual, mientras que la circuncisión masculina es opcional porque tan sólo se toca el órgano sexual de una manera superficial[30].



En el siglo XX, el debate religioso concerniente a la circuncisión masculina comenzó de nuevo en serio entre cristianos, fundamentalmente entre los fundamentalistas protestantes de los Estados Unidos. En este país, los argumentos científicos se utilizan para justificar el Antiguo Testamento. Y no se limita a la circuncisión.



Publicado en 1963, y actualmente en su 15ª edición[31], se vendieron más de un millón de copias del libro «Ninguna de estas enfermedades» del médico cristiano McMillen. El título del libro viene de una cita del Éxodo, citado en el prólogo:



Si oyes la voz del Señor, tu Dios, y haces lo que es correcto a sus ojos, y cumples sus mandamientos, y observas todas sus leyes, no os mandaré las enfermedades que mandé a los egipcios, porque yo soy el Señor, tu sanador. (Éxodo 15:26).



En este libro se dice que la promesa contenida en este versículo aún es aplicable en nuestro tiempo [32]. McMillen dedica un capítulo a la prudencia de la circuncisión[33]. Tras informar de un caso de muerte por cáncer, dice: Lo que hace su muerte todavía más trágica es el hecho de que la ciencia médica ha demostrado que el cáncer de pene es prevenible en su casi totalidad si se sigue una instrucción que Dios había dado a Abraham hace más de cuatro mil años [34]. Tergiversa el hecho de que los judíos raramente padecen cáncer de pene, debido a la circuncisión instituida por Dios [35]. La circuncisión tiene que ser hecha, como prescribió Dios, en el octavo día de edad... por razones médicas: la vitamina K madura al octavo día. Si la operación se hace antes, producirá hemorragias; si se hace más tarde, afectará psicológicamente al niño [36].



El pastor Dan Gayman escribió un panfleto: "He aquí niños... nuestra herencia de Dios"[37], título inspirado por el Salmo 127:3: «Herencia del Señor son sus hijos». Describe la circuncisión, no sólo como una guía para la salud del hombre, sino para su moralidad y espiritualidad. La circuncisión fue dada a Abraham y tiene que ser practicada por todos sus hijos al octavo día, cristianos incluidos[38]. Ayuda a mantener la pureza al reducir la sexualidad y evitar numerosas enfermedades. Aquellos que desobedezcan las órdenes divinas sufrirán las ominosas consecuencias [39].



El tele-evangelista Pat Robertson, candidato a la presidencia de los Estados Unidos en 1988, dijo: «Si Dios dio instrucciones a su pueblo para que se circuncidara, desde luego, debe de ser un buen criterio, ya que Dios es perfecto en sabiduría y conocimiento»[40].



El pastor Jim Bigelow se opone a esta utilización de la Biblia. Si es cierto que la circuncisión prescrita por Dios a los judíos es una buena cosa, entonces es necesario concebir como buenas todas las prescripciones bíblicas acerca de la purificación de las mujeres, de la comida kosher, etc. En la Biblia se dice: «No comeréis la carne de un animal muerto. Se la daréis al extraño que viva en vuestra casa, o se la venderéis al extraño de fuera de ella. En verdad sois un pueblo dedicado al Señor, vuestro Dios» (Deuteronomio 14:21). ¿Cómo puede Dios prohibir a unos y permitir a otros comer carne de un animal muerto?[41]



Bigelow añade que la circuncisión que se practica hoy difiere de la circuncisión simbólica predicha en la Biblia. No se debería, por lo tanto, concederle todos los beneficios que avanzan los científicos [42]. Y si Dios consideró que la circuncisión al octavo día era necesaria para la salud, ¿por qué dejó a este pueblo vagar por el desierto durante cuarenta años sin circuncisión[43]? Del mismo modo, sería inconcebible que en el Nuevo Testamento no la considere importante (I Corintios 7:19). ¿Pudo exponer Dios a sus seguidores a un peligro durante dos mil años si la circuncisión fuera realmente útil? Sin embargo, el Espíritu Santo inspira los textos del Nuevo Testamento [44]. Este es el por qué Bigelow concluye:



Lógicamente, no puedes ser exigente a capricho. La ley del Antiguo Testamento impuesta por un Dios todo sabiduría es o una buena medicina o, tomada en conjunto, ¡algo fuera de serie! Al revisar estas ordenanzas que hemos discutido en este capítulo, parece totalmente justificable concluir que la intención y el propósito de Dios no era revelar conocimiento médico en la ley, sino formar un pueblo único sobre la tierra [45].



Rosemary Romberg, una enfermera cristiana casada con un judío y autora de un voluminoso libro contra la circuncisión[46], explica que los padres cristianos, aún sabiendo que la circuncisión no es correcta desde el punto de vista médico, se imaginan que la circuncisión es buena porque está prescrita en la Biblia. En desacuerdo con esta opinión, escribió un pequeño documento de seis páginas para disuadir a algunos de ellos [47]. Su posición se puede resumir de la manera siguiente:



- Algunas costumbres descritas en la Biblia no se aceptan hoy en día, como quemar pájaros y animales.

- Para los cristianos, el asunto de la circuncisión ha sido determinado en el Nuevo Testamento, que lo considera como no importante.

- En la Biblia no se prescribe la circuncisión por razones higiénicas. Además, en ella se habla de manera metafórica: circuncisión del corazón, de los oídos.

- Jesús estaba circuncidado, pero María y José eran judíos y no tuvieron elección en esa época. San Ambrosio explica: Ya que el precio ha sido pagado por todos por Cristo y su sufrimiento, ya no hay necesidad de derramar sangre por la circuncisión.

- Al hacer sufrir a los niños, la circuncisión está en oposición a los dos principios del Nuevo Testamento: «El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, generosidad, fidelidad, bondad y control de uno mismo» (Gálatas 5:22-23), y «Todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, hacedlo vosotros por ellos» (Mateo 7:12).



3. Debate entre los musulmanes

A) El Corán y la Sunnah

El Corán, fuente primigenia de la ley musulmana, no menciona ni la circuncisión masculina, ni la femenina. Algunos autores musulmanes encuentran, sin embargo, una justificación para la circuncisión masculina en el versículo 2:124: «... Y cuando su Señor probó a Abraham con sus órdenes (kalimat), al cumplirlas, dijo: Haré de ti guía para los hombres».



Si se acude a ciertos dichos de Mahoma, los autores musulmanes clásicos y modernos interpretan el término órdenes en referencia a la circuncisión de Abraham, como se dice en la Biblia. Sin embargo, como Abraham es un modelo para los musulmanes, éstos tienen que actuar como él actuó: «Entonces, te hemos revelado: sigue la religión de Abraham, un verdadero creyente» (16:123).



Ante la ausencia de un texto en el Corán, los autores musulmanes clásicos y modernos recurren al texto de Mahoma. He aquí algunos textos de autores árabes contemporáneos:



- Mahoma le preguntó a una mujer que hacía circuncisiones si seguía practicando su profesión. Ella respondió afirmativamente, al tiempo que añadía: al menos que esté prohibido y tú no me ordenes que abandone esta costumbre. Mahoma le respondió: Pero sí, está permitida. Ven junto a mí para que pueda enseñarte: Si cortas, no lo hagas mucho, porque da más rubor a la cara y es más agradable para el marido [48]. Según otros autores, él le habría dicho: Corta poco y no exageres porque es más agradable para la mujer y mejor para el marido. Los siítas mencionan a Al-Sadiq como el comunicador de este hecho[49].



- Mahoma dijo: La circuncisión es sunnah para los hombres y makrumah para las mujeres [50]. El término sunnah significa aquí que se está aquilatando a la tradición de Mahoma o simplemente que era una costumbre en los días de Mahoma. El término makrumah significa «acción o hecho meritorio». Lo que implica que es preferible hacer la circuncisión femenina. Los siítas mencionan a Imam Al-Sadiq: La circuncisión femenina es un makrumah; ¿hay algo mejor que un makrumah?[51].



- Mahoma dijo: Aquél que se haga musulmán debe ser circuncidado, aunque sea mayor [52].



- Alguien preguntó a Mahoma si una persona no circuncidada podía hacer el peregrinaje a la Meca. Él respondió: No, mientras no se circuncide[53].



- Mahoma dice: Cinco [normas] pertenecen a la fitrah: el afeitado del pubis, la circuncisión, cortar los bigotes, el afeitado de las axilas y el tamaño de las uñas [54]. El término fitrah indicaría las costumbres que Dios enseñó a su creación. Aquél que busque la perfección tiene que conformarse a estas normas. No son normas obligatorias, sino simplemente consejos [55].



- Mahoma dijo: Si las dos partes circuncidadas se encuentran o se tocan, es necesario hacer una ablución para la oración [56]. Esto significa que la mujer y el hombre estaban circuncidados en la época de Mahoma.



Los autores clásicos musulmanes también relatan que Sara, celosa de Hagar, discutió con ella y juró mutilarla. Abraham protestó. Sara respondió que no se retractaría. Entonces, Abraham dijo a Sara que la circuncidara, así la circuncisión se convirtió en una norma entre las mujeres[57].



B) Debate reciente acerca de la circuncisión masculina

La circuncisión masculina no parece haber sido siempre practicada entre los musulmanes. He aquí algunos hechos:



- Los autores clásicos no tienen una opinión unánime acerca de la circuncisión de Mahoma. Algunos creen que nació circuncidado y otros creen que fue circuncidado por un ángel o por su abuelo [58]. Estas conjeturas contradictorias acerca de un hecho importante en la vida de Mahoma nos lleva a la conclusión de que Mahoma no estaba circuncidado. Esta conclusión parece confirmada por el hecho de que ni Ibn-Ishaq (muerto en 767), niIbn-Hisham (muerto en 828), los dos famosos biógrafos de Mahoma, hablan de su circuncisión.



- Tras saber de la muerte de ancianos a los que un gobernador había mandado circuncidar después de su conversión, Hasan Al-Basri se indignó y dice que mucha gente de otras razas se hizo musulmana en los días de Mahoma y nadie les miró bajo las ropas para ver si estaban circuncidados, y no fueron circuncidados [59].



- Ibn-Hanbal relata en su recopilación Al-musnad: Uthman Ibn Abi-al-As fue invitado a una circuncisión, pero declinó la invitación. Al preguntarle por qué, respondió: en los días de Mahoma no practicábamos la circuncisión y no éramos invitados[60].



- Al-Tabari dice que el Califa Umar Ibn Abd-al-Aziz (muerto en 720) escribió al general de su ejército Al-Jarrah Ibn Abd-Allah (muerto en 730) tras haber conquistado la región de Kharassan: «Aquellos que recen ante ti hacia la Meca, sean dispensados del pago del tributo». La gente se apresuró para convertirse al Islam. Alguien indicó al general que la gente no se convertía por convicción, sino para evitar el pago del tributo y que era necesario someterlos a la prueba de la circuncisión. El general consultó al Califa, quien le respondió: «Dios mandó a Mahoma para convertir al pueblo al Islam, no para circuncidarlo»[61].



Más próximo a nosotros, algunos rechazaron la interpretación que se hace del ya mencionado versículo 2:124, interpretación que Muhammad Abdou asigna a los judíos para ridiculizar el Islam[62]. Imam Mahmoud Shaltout también dice que esta interpretación es excesiva[63]. El último, que confía en la autoridad de Imán Al-Shawkani, agrega que los textos concernientes a la circuncisión femenina y masculina no son ni claros, ni auténticos[64]. A pesar de ello, la aplastante mayoría de autores modernos musulmanes mantiene que la circuncisión masculina es obligatoria.



Según las autoridades religiosas Sauditas, un hombre que se convierte al Islam debe ser circuncidado, pero para evitar que rechace entrar en Islam por miedo de esta operación, esta exigencia puede ser retrasada hasta que la fe esté consolidada en su corazón[65]. Al-Sukkari garantiza a la mujer el derecho a disolver el matrimonio si el marido no está circuncidado, porque el prepucio podría ser un vector de enfermedades y una razón de la repugnancia que prevendría la realización de los objetivos del matrimonio, supuestamente el amor y el buen entendimiento en la pareja. La mujer, dice, tiene el derecho de haberse casado con alguien hermoso y limpio, ya que el Islam es la religión de la limpieza, de la pureza[66]. Ahmad Amin informa que una tribu sudanesa quiso adherirse al Islam. Su jefe escribió a un científico del Azhar para preguntarle qué era necesario hacer. El científico le envió una lista de exigencias, colocando circuncisión en lo alto. La tribu, entonces, rechazó hacerse musulmana[67].



Sin embargo, hemos encontrado cinco autores musulmanes modernos que se oponen a la práctica de la circuncisión masculina:



- El pensador egipcio Issam-al-Dine Hafni Nassif tradujo en 1971 la obra de Joseph Lewis, En el nombre de la humanidad [68], con el título La circuncisión es una dolorosa equivocación de los judíos[69]. En el prólogo, más extenso que el propio texto, Nassif pide finalizar la circuncisión masculina, que considera una costumbre bárbara introducida por los judíos en la comunidad musulmana.



- El sarcástico periodista Muhammad Afifi publicó en la revista Al-Hilal, en El Cairo, en abril de 1971, un extenso artículo sobre la obra recién comentada, traducido por Nassif. No oculta su hostilidad para con la circuncisión masculina.



- El juez libio Mustafa Kamal Al-Mahdawi, en la actualidad acusado de apostasía, considera la circuncisión masculina como una costumbre de los judíos. Los judíos creen que Dios sólo les ve si llevan la marca de la circuncisión o si marcan sus puertas con sangre. Con esto hace referencia a la orden que Dios dio a los judíos para que marcaran las dos jambas y el dintel de las puertas con la sangre del animal sacrificado porque iba a golpear a todos los primogénitos egipcios (Éxodo 12:7-13). Al-Mahdawi añade que en el Corán no se menciona una lógica tan llana. Dios no bromea así, él no creó el prepucio únicamente como un objeto superficial para ser cortado. Menciona el verso: ¡Señor nuestro, no has creado todo esto en vano! ¡Gloria a ti! Protégenos del castigo del fuego (3:191)[70].



- Jamal Al-Banna, el hermano pequeño de Imam Hassan Al-Banna (fundador del movimiento Hermano Musulmán), invocando el verso «Sí, creamos al hombre en la más perfecta de las formas» (95:4), dice que la circuncisión femenina y masculina no forman parte de la religión musulmana, ya que no están presentes en el Corán[71].



- El autor turco, Edip Yuksel, representante de un grupo musulmán en los Estados Unidos, fundado por el egipcio Rashad Khalifa quien rechaza toda referencia a la historia de Mahoma, dijo en una comunicación en Internet: Uno debe preguntar cómo un Dios misericordioso pudo encomendar tal dolor e injusticia a los niños.... Para todos los verdaderos sabios del Corán la respuesta está clara. Dios, en su infinita misericordia, no puede aceptar un ritual tan cruel. Este acto no se menciona en todo el Corán. Es tan sólo en invenciones recientes (hadiths), trabajo humano, que uno puede encontrarse unas leyes y ritos tan crueles... Pongamos fin a este viejo crimen contra nuestros niños, practicado desde hace muchos siglos. Esta comunicación remite a los lectores a mi artículo en Internet, titulado Mutilar en el nombre de Jehová o de Alá [72]. Establecido contacto por correo electrónico, Yuksel me confió que el artículo en cuestión le abrió los ojos, a él y a sus amigos[73].



Consideremos que el Corán es el único libro sagrado que omite el término circuncisión e insiste, en diez versos, en la perfección de la naturaleza humana [74]. Uno de estos versos dice lo siguiente: [Satanás dijo]: «¡He de tomar a un número determinado de tus siervos, he de extraviarles, he de inspirarles vanos deseos, he de ordenarles que hiendan las orejas del ganado y que alteren la creación de Alá! Quien tome como amigo al Demonio, en lugar de tomar a Alá, está manifiestamente perdido.» (4:118-119). Este verso considera que cambiar la creación de Alá es obediencia al demonio. Por consiguiente, el silencio del Corán con respecto a la circuncisión masculina tiene que ser interpretado como una oposición a esta costumbre.



C) Debate reciente acerca de la circuncisión femenina

Aunque uno se encuentra muchos autores musulmanes que condenan la circuncisión femenina, la mayoría de estos autores mantienen que es un makrumah, según las palabras de Mahoma. El debate es especialmente acalorado en Egipto. En este país, la Comisión de fatwa proclamó tres fatwas:



- La fatwa del 28 de mayo de 1949 declaró que el abandono de la circuncisión femenina no es un pecado[75].



- La fatwa del 23 de junio de 1951 considera que es deseable la práctica de la circuncisión femenina porque contiene a la naturaleza. No consiente tener en consideración las opiniones de los médicos acerca de sus desventajas[76].



- La fatwa del 29 de enero de 1981, cuyo autor es Jad-al-Haq, quien se convirtió después en el jeque del Azhar, afirma que no es posible abandonar las enseñanzas de Mahoma a favor de las de otro, aunque sea un médico, porque la medicina cambia y no es constante. La responsabilidad de la circuncisión de la niña recae en los padres y en los que la tengan a su cargo. Añade: «Si la gente de una región rehusa la realización de la circuncisión femenina y masculina, el jefe del estado les puede declarar la guerra»[77].



Jad-al-Haq reiteró su posición en otra fatwa, en octubre de 1994, en la que repite tres veces la frase relacionada con la declaración de guerra contra aquellos que abandonen la circuncisión masculina y femenina[78].



Los musulmanes que practican la circuncisión femenina creen que es parte de la religión. La no-circuncisión tiene algunas consecuencias importantes desde el punto de vista social. En algunos países, una chica no circuncidada no se casará y la gente hablará de ella como de una persona de mala conducta, poseída por el diablo. En el ambiente rural egipcio, la matrona que practica la circuncisión femenina expende un certificado de matrimonio[79]. El-Masry relata las palabras de una comadrona egipcia que había circuncidado a más de mil niñas. Según ella, los padres que se opusieran a la excisión de sus hijas deberían ser linchados, porque esos padres aceptaban, en suma, que sus hijas se hicieran prostitutas [80].



Numerosas organizaciones en los países musulmanes, en los que se practica la circuncisión femenina, intentan oponerse a ella. Recuerdan que en el Corán se afirma la perfección de la criatura de Dios. La doctora Nawal El-Saadawi, una egipcia que sufrió la excisión, escribe:



Si la religión viene de Dios, ¿cómo puede el hombre ordenar la extirpación de un órgano creado por Él, máxime cuando el órgano no ha muerto ni está deformado? Dios no creó los órganos del cuerpo al azar, sin un plan. No es posible que Él haya creado el clítoris en el cuerpo de una mujer sólo para que sea extirpado a una temprana edad[81].



Los que se oponen a la circuncisión femenina añaden que los textos atribuidos a Mahoma tienen poca credibilidad. Es la opinión de Imam Shaltout[82] y del jeque Mohammad Al-Tantawi[83], quienes argumentan que en ausencia de ciertas bases en el Corán y en los textos de Mahoma, es la opinión de los médicos la que hace ley.



II. Justificación médica de la distinción

En contra de la opinión de aquellos que invocan razones médicas para oponerse a la circuncisión femenina y promocionar la masculina, las razones médicas han servido tanto para legitimar como para condenar ambas prácticas.



1) Efectos dañinos de la circuncisión femenina y masculina

En general, oímos que la circuncisión femenina es mucho más dañina que la circuncisión masculina. Así, en septiembre de 2000, UNICEF (Suiza) distribuyó un panfleto titulado La excisión, ¿mutilación o ritual? El panfleto dice:



El término excisión es poco explícito. Recuerda la circuncisión de los niños, que consiste en extirpar una parte del prepucio: esta práctica tiene algunas ventajas higiénicas sin perjudicar para nada la función normal del pene. Por el contrario, la excisión es una mutilación del órgano genital femenino de consecuencias duraderas para la salud de las mujeres afectadas y para los niños que traerán al mundo.



Tal afirmación es incorrecta porque no tiene en consideración las diferentes formas de cada práctica. De hecho, hay, fundamentalmente, cuatro formas de circuncisión masculina:



- Primer tipo: Esta forma consiste en extirpar, en parte o en su totalidad, la piel del pene que sobresale del glande. Esta piel se llama prepucio.



- Segundo tipo: Este tipo es practicado fundamentalmente por los judíos. El que circuncida ase con su mano izquierda y con firmeza el prepucio. Una vez determinada la cantidad que será extirpada pone una protección para evitar dañar el glande. Toma, entonces, el cuchillo con su mano derecha y el prepucio es extirpado con un movimiento a lo largo de la protección. Esta parte de la operación se llama la milah. Esto muestra la membrana mucosa (revestimiento interno del prepucio), cuyo borde se agarra firmemente con los dedos pulgar e índice de cada mano y se vuelca hacia el centro hasta la corona. Esta segunda parte de la operación se llama periah. Tradicionalmente, la realiza el que circuncida con sus uñas. Los rabinos introdujeron la periah en el siglo II para hacer más difícil la reconstrucción del prepucio (postioplastia).



- Tercer tipo: Este tipo consiste en extirpar totalmente la piel del pene y, algunas veces, la piel del escroto y del pubis. Llamada en árabe salkh y en español desuello, se practicaba (y probablemente se sigue practicando) en algunas tribus del sur de Arabia. Descrita en muchas fuentes occidentales, Henninger cuestionó su honestidad[84], pero los autores occidentales apoyaron sus comunicaciones con fotos [85]. Thesiger afirma que el rey Ibn-Sa'ud la prohibió, porque la consideraba una costumbre pagana [86]. Una fatwa (decisión religiosa) no fechada de Ibn-Baz (muerto en 1999), la más alta autoridad religiosa saudita, la condenó, porque la consideraba proveniente del demonio. Su declaración prueba que fue practicada en Arabia[87]. Jacques Lantier describe una práctica similar en el África negra, en la tribu Namshi[88].



- Cuarto tipo: Este tipo consiste en la abertura del tubo urinario desde el escroto hasta el glande, lo que crea una abertura que semeja la vagina femenina. Llamada subincisión, este tipo de circuncisión todavía la practican los aborígenes australianos[89].



Hay también cuatro formas de circuncisión femenina:



- Primer tipo: Este tipo es la excisión del prepucio, con o sin excisión de parte, o todo, el clítoris.



- Segundo tipo: Este tipo consiste en la excisión del clítoris con la excisión parcial o total de los labios menores.



- Tercer tipo: Este tipo incluye la extirpación de parte, o la totalidad, de los genitales externos y sutura y estrechamiento de la entrada vaginal (infibulación).



- Cuarto tipo: Esta categoría incluye todos los demás tipos, incluyendo pinchazo, perforación o incisión del clítoris y/o los labios; estiramiento del clítoris y/o de los labios; cauterización del clítoris y del tejido circundante; cortar el tejido alrededor de la entrada vaginal (cortes anguriya) o de la vagina (cortes gishiri); introducción de sustancias corrosivas o hierbas en la vagina para producir hemorragia con el propósito de endurecerla o estrecharla; y cualquier otro procedimiento que caiga en la definición de mutilación del tracto genital femenino dada más arriba[90].



Está claro, por esta clasificación, que antes de considerar lo que es más dañino, circuncisión masculina o femenina, se debería determinar de qué tipo de circuncisión estamos hablando.



2) Consecuencias sexuales de la circuncisión masculina y femenina

Hay una tendencia a exagerar los efectos dañinos de la circuncisión femenina y minimizar los de la circuncisión masculina. Dorkenoo, responsable para la OMS de la política sobre mutilaciones sexuales, en Ginebra, escribe:



La clitoridectomía, que es la forma más frecuente de mutilación sexual femenina, es más similar a la penectomía que a la circuncisión. La circuncisión masculina supone la extirpación del extremo de la capucha protectora de piel que cubre el pene, pero no daña el pene, el órgano para el placer sexual. La clitoridectomía daña o destruye el órgano para el placer sexual en la mujer[91].



Esta trivialización de los efectos sexuales de la circuncisión masculina no se comparte en las fuentes antiguas. De hecho, las autoridades religiosas judías veían la circuncisión masculina como un modo de reducción del placer sexual para el hombre y su pareja. Mantienen esta práctica debido a una percepción negativa de la sexualidad. Philo (muerto en 54) escribió que el principal objetivo de la circuncisión es:



La supresión del placer embruja la mente. Porque desde que entre los alicientes amorosos de placer la palma se la lleva el apareamiento del hombre y la mujer, los legisladores pensaron que sería bueno cortar el órgano que contribuye al coito, por lo que hacer de la circuncisión la figura de la supresión de placer excesivo y superfluo, no sólo de un placer sino de todos los otros placeres entendidos en uno, y esto es lo más imperioso[92].



En otro sitio, dijo:



El divino creador ordenó la circuncisión sólo para los hombres por muchas razones. La primera de ellas es que el hombre tiene más placeres en el coito, y más deseo de él, que la mujer y está más pronto para él. Por lo tanto, Él excluye adecuadamente a la mujer y suprime los impulsos indebidos del hombre por la señal de la circuncisión[93].



Maimónides (muerto en 1204) escribió:



En lo que concierne a la circuncisión, creo que uno de sus objetivos es limitar el coito, y debilitar el órgano de la reproducción en la medida de lo posible, y, por consiguiente, hacer que el hombre sea moderado. Alguna gente cree que la circuncisión es extirpar un defecto en la formación del hombre; pero cualquiera puede replicar fácilmente: ¿Cómo puede ser que los productos de la naturaleza sean defectuosos como para necesitar una finalización externa, especialmente cuando la utilidad del prepucio para ese órgano es evidente? Este mandamiento no ha sido añadido como un complemento a una creación física deficiente, sino como un modo para perfeccionar los defectos morales del hombre. El daño causado al cuerpo en ese órgano es exactamente el que se desea; no interrumpe ninguna función vital, ni destruye el poder de la reproducción. La circuncisión simplemente contrarresta una lujuria excesiva; porque no hay duda de que la circuncisión debilita el poder de la excitación sexual, y, algunas veces, disminuye el placer natural; el órgano necesariamente se hace débil cuando pierde sangre y es privado de su envoltura desde el principio. Nuestros sabios (Beresh Rabba, c. 80) dicen con claridad: Es difícil para una mujer, con la que un hombre no circuncidado tiene relaciones sexuales, separarse de él. Ésta es, como yo creo, la mejor razón para el mandamiento que concierne a la circuncisión. ¿Quién fue el primero en cumplir con este mandamiento? Abraham, nuestro padre, de quien es bien sabido cuánto temía pecar[94].



Aún añade:



Debemos cumplir en todo el promedio de oro; no debemos ser excesivos en el amor, pero no debemos suprimirlo del todo; porque la Ley nos manda: «Creced y multiplicaos» (Génesis 1:22). El órgano se debilita por la circuncisión, pero no se destruye por la operación. La función natural se le deja en plenas facultades, pero se le previene contra el exceso [95].



El teólogo copto Ibn-al-Assal (d. v. 1265) vio utilidad en la circuncisión: «Algunos médicos y distinguidos filósofos dicen que la circuncisión disminuyen la capacidad de placer, y esto es totalmente deseable»[96]. Esto hace referencia a Maimónides, desde luego, quien murió en El Cairo en 1204. Tomás de Aquino (muerto en 1274) también se refiere a Maimónides cuando escribe que la circuncisión es un medio «para debilitar la concupiscencia en el órgano interesado»[97]. Él justifica que Dios estableciera el signo de la alianza en el pene y no en la cabeza por el hecho de que la circuncisión «tenía el objetivo de disminuir la lujuria carnal, que reside especialmente en estos órganos, debido a la intensidad del entusiasmo carnal» [98]. Se encuentra esta misma idea entre los juristas musulmanes clásicos. Ibn-Qayyim Al-Jawziyyah (muerto en 1351) escribe que la circuncisión (masculina y femenina) refrena la concupiscencia que, «si es exagerada, hace del hombre un animal; y si es anulada, hace de él una cosa inanimada. Así que la circuncisión refrena esta concupiscencia. Por esta razón, nunca encontráis a los hombres y mujeres no circuncidados saciados por el coito»[99]. Al-Mannawi (muerto en 1622) informa del imán Al-Razi (sin determinar su identidad):



El glande es muy sensible. Si permanece escondido por el prepucio, aumenta el placer durante el acoplamiento. Si se corta el prepucio, el glande se endurece y el placer se debilita. Esto encaja mejor en nuestra ley: reducir el placer sin suprimirlo completamente, un punto medio entre exceso y descuido[100].



Los detractores actuales de la circuncisión masculina están de acuerdo con los autores antiguos mencionados más arriba de que la circuncisión reduce el placer sexual. Han encontrado explicaciones científicas para afirmar esto. Pero, contrariamente a los autores antiguos, rechazan la circuncisión masculina porque se opone a su percepción positiva de la sexualidad, que consideran un derecho individual.



Los detractores dicen que el placer sexual se obtiene, no por el glande, sino por la corona del glande, el frenillo y el prepucio. El glande está inervado por terminaciones nerviosas libres y tiene una sensibilidad fundamentalmente protopática, que se refiere a las sensaciones más groseras y poco localizadas. La única porción del cuerpo con una discriminación menos fina para el tacto que el glande es talón del pie. Al cortar el prepucio, el glande y su corona pierden su protección, se insensibilizan con el tiempo y se resecan, de igual modo que ocurre si uno camina con los pies descalzos. Así, la circuncisión ocasiona la progresiva pérdida de sensibilidad del glande y de su corona. También, priva al hombre de una parte más o menos grande de la piel del pene, según la operación, ya que se puede eliminar hasta el 80% de la piel peneana. La parte amputada contiene más de un metro de venas, arterias y capilares, 78 metros de nervios y más de 20.000 terminaciones nerviosas. La circuncisión destruye los músculos del prepucio, glándulas, membranas mucosas y tejido epitelial. La circuncisión también daña el frenillo [101].



Aunque la circuncisión no impide la erección, la reducción de piel lo hace más tenso, menos elástico y menos móvil. Si la piel amputada es demasiada, la tensión puede inclinar la verga o estirar la piel del escroto para compensarse la pérdida de piel.



En el momento de prepararse para el acto sexual, el hombre acaricia el clítoris y el prepucio de la mujer. Ella también acaricia el pene del hombre al deslizar la piel hacia atrás y hacia delante sobre el glande con el fin de mantener la erección hasta que esté preparado para la penetración. Esta maniobra es desagradable cuando la piel ha perdido su longitud natural. Este juego preliminar, así como la penetración, son menos suaves porque la circuncisión, en particular, destruye las glándulas que segregan el esmegma, que tiene un fin lubricante. Para remediarlo, algunas mujeres recurren a un lubricante, algo que puede ser dañino para la mujer y para el hombre. Estos dos problemas podrían explicar por qué las mujeres recurren a la fellatio para compensar la falta de lubricidad con su saliva, y por qué el juego preliminar se acorta, con lo que se priva al hombre y a la mujer de obtener placer antes de la penetración.



La amputación del prepucio y la falta de lubricación peneana hacen que el acto sexual mismo sea más doloroso para la mujer y para el hombre. El prepucio intacto se desliza dentro de la vagina a través de la piel que permanece sujeta por los músculos de la vagina. Hay menos fricción para ambos. Pero cuando el pene ha perdido su prepucio, la piel está más tensa y la penetración provoca una fricción y una irritación para ambos en la pareja. Con respecto a esto, uno advierte que la relación sexual del hombre intacto difiere de la del hombre circuncidado. El hombre circuncidado hace una penetración más violenta y rápida, a la búsqueda de una excitación que habría tenido si tuviera su prepucio. Este comportamiento sexual aumenta la fricción, provoca lesiones en ambos y puede crear una situación incómoda para los dos[102]. Un médico americano escribe:



El hombre circuncidado, debido a la función y sensibilidad peneanas alteradas, no podrá nunca alcanzar su total potencial y placer sexual, dados por Dios. La mujer, como consecuencia, no podrá nunca ser testigo y receptora de la total respuesta de su amante [...] Un músico dotado, a pesar de su virtuosismo, no podrá realizar nunca una interpretación ejemplar con un instrumento mal afinado o de una calidad menor que excelente [103].



Añadamos que algunos hombres circuncidados en los Estados Unidos se hicieron restaurar el prepucio como solución para los problemas creados por la circuncisión.



3) Pseudobeneficios para la salud de la circuncisión masculina y femenina

Vemos, por la cita mencionada más arriba, tomada del panfleto de la UNICEF (Suiza) que los beneficios para la salud son utilizados para distinguir entre la circuncisión masculina y la femenina. Dice: «Al contrario [de la circuncisión masculina], la excisión es una mutilación del órgano genital femenino con consecuencias duraderas para la salud de la mujer afectada y para los niños que traerá al mundo». De hecho, si estudiamos la historia de la circuncisión masculina y femenina, podemos ver que los pseudobeneficios para la salud han servido para legitimar ambas costumbres. Damos aquí una lista de los pseudobeneficios para la salud.



A) Limpieza

La limpieza constituyó, y todavía constituye, uno de los principales argumentos de los defensores de la circuncisión masculina. Estos defensores dicen que la falta de limpieza es la razón de numerosas enfermedades sexuales que incluyen el cáncer de pene y el de próstata. Pero los detractores rehusan tales argumentos como demostración las actitudes sexistas de la profesión médica. La circuncisión masculina es preconizada precisamente porque se dice que, puesto que las mujeres están mal informadas acerca de sus propios genitales, tienen, por consiguiente, una higiene genital insuficiente. Ergo, ellas no pueden enseñar la propia higiene a sus hijas; y, yendo más al grano, no pueden enseñar una higiene adecuada a sus hijos[104].



El doctor Ritter, médico americano, dice que es un insulto presumir que un niño que se criara cortándose las uñas, sonándose la nariz, cepillándose los dientes y limpiándose el ano sería demasiado estúpido para aprender a retraerse la piel del prepucio y lavarse el glande, un procedimiento no más difícil ni largo que lavarse un dedo. Añade que si uno acepta el argumento de la limpieza como la razón para la circuncisión masculina, sería necesario circuncidar a las mujeres, ya que sus órganos sexuales son más difíciles de lavar que los de los hombres. Sin embargo, nadie en los Estados Unidos aboga por que se extirpe una parte de los genitales femeninos para asegurar la limpieza genital[105].



El argumento de la limpieza se ha invocado, incluso, en los años 50 del siglo XX en Estados Unidos a favor de la circuncisión femenina. En 1958, el doctor McDonald escribió en una revista médica afirmando:



El clítoris del lactante está escondido. El prepucio lo recubre al nacer. El rafe medio está invariablemente intacto... Puede permanecer intacto hasta el final de una vida multípara... Cuando el rafe no se abre, la acumulación de esmegma puede causar problemas. Si el rafe se abre sólo en un punto, las bacterias pueden causar contaminación de los residuos. Luego vienen los síntomas de irritación, rascado, irritabilidad, masturbación, frecuencia y urgencia. En las adultas... (coito doloroso) y frigidez... Las mismas razones que se aplican para la circuncisión de los hombres son generalmente válidas cuando se consideran para las mujeres[106].



B) Masturbación

La prevención de la masturbación se alegó con frecuencia en Occidente para justificar la circuncisión masculina y femenina. Nunca mencionada en las fuentes árabes clásicas, se repite hoy a menudo en las fuentes árabes contemporáneas para practicar tanto la circuncisión masculina como la femenina[107].



Los cristianos occidentales desarrollaron una fobia a la masturbación por la influencia de los judíos. Su justificación está en el Génesis 38:6-10, en donde se cuenta la historia de Onán, origen de la palabra onanismo, utilizada para designar la masturbación. Este texto se refiere a una norma de los judíos, todavía vigente, que obligaba a un cuñado a casarse con la mujer de su difunto hermano, muerto sin progenie, para asegurarle un hijo (Deuteronomio 25:5-10). Onán violó esta norma al practicar el coitus interruptus para impedir que su cuñada se quedara embarazada, un acto que Jehová le castigó con la muerte. Por extensión, los rabinos dedujeron que la inútil expulsión de semen por medio de la masturbación es reprensible. La Mishná condena la masturbación masculina con estos severos términos: «Cada mano que hace un examen frecuente es, en el caso de la mujer, merecedora de oración, pero, en el caso del hombre, merece ser cortada». En este texto se supone que la mujer se examina a sí misma, en caso de que tenga la regla, y para respetar las normas religiosas de la purificación. Por esta razón, el gesto de ella es merecedor de oración. Además, se considera que la mujer es menos sensible que el hombre, en lo que respecta a la excitación sexual. El Talmud informa de un debate entre rabinos acerca de este texto de la Mishná[108].



En Londres, en 1715 empezó la fobia contra la masturbación, cuando apareció un folleto titulado Onania, o el atroz pecado de la autocontaminación, y consideradas todas sus espantosas consecuencias para ambos sexos, con consejos espirituales y físicos para aquellos que ya se habían dañado con esta abominable costumbre. La mayor influencia del folleto fue sobre el médico suizo Samuel-Augustus Tissot (muerto en 1797), quien contribuyó, por su mala fama, a diseminar la fobia a la masturbación[109] por Europa y, a partir de entonces, por los Estados Unidos durante el siglo XIX. En 1819, el Diccionario de Ciencias Médicas decía: «Los aterradores efectos que arrastra... el funesto hábito de la masturbación fue objeto de las obras de los más famosos médicos de todos los tiempos... De acuerdo con ellos, la excitación continua de los genitales produce casi todas las enfermedades agudas o crónicas que alteran la armonía de nuestras funciones»[110]. John Harvey Kellogg, padre de los famosos cereales para el desayuno Kellogg's, fue una destacada figura en la lucha contra la masturbación. Hizo una fortuna vendiendo libros en los que persuadía a la gente de que la masturbación era una enfermedad. Él culpaba a la masturbación de treinta y una dolencias distintas[111].



Como se podría esperar, en consonancia con una costumbre considerada peligrosa, era necesario encontrar medidas para su erradicación. Además del arrepentimiento espiritual, la mortificación y las buenas obras, los médicos recomendaban remedios no quirúrgicos: lavado de los genitales con agua fría, práctica de deporte hasta quedar exhausto, regulación de la posición al dormir, régimen de comidas, establecimiento de castigos públicos, imposición de ropas especiales y dispositivos mecánicos. La Oficina de Patentes de Estados Unidos expidió alrededor de 20 patentes de dispositivos médicos para prevenir la masturbación; el primero se registró en 1861, el último en 1932[112]. Los médicos también propusieron métodos quirúrgicos, tanto para los hombres como para las mujeres: infibulación, castración, cauterización, utilización de anillos con bordes afilados y circuncisión.



Dos de los primeros proselitistas de la circuncisión fueron Abraham Jacobi y M. J. Moisés. Ambos afirmaban que los judíos eran inmunes a la masturbación únicamente porque estaban circuncidados, y que los no judíos eran especialmente proclives a la masturbación y las horribles enfermedades que resultaban de ella únicamente a causa del prepucio. En 1871, Moisés publicó un artículo, que fue muy citado, The value of circuncisión as a hygienic and therapeutic measure, en el New York Medical Journal. En 1914, Abraham L. Wolbarst, otro médico judío, escribía: «Es deber moral de todo médico animar a la circuncisión de los jóvenes». En 1932, incluso argumentó que los adultos que se masturbaban fueran esterilizados y se les prohibiera casarse. Con la recesión de la fobia a la masturbación, los médicos americanos no recomendaban la circuncisión masculina y femenina para parar

Ya no puede recibir valoraciones 0
2 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser yomismo
2
Avatar genérico
Dice ser yomismo, 11.07.2006 - 08.05h

Otra leyenda urbana mas.
Este estudio hace mucho tiempo que se hizo y es sencillo de hacer. Si se coge una muestra de 100 peronas de Africa con sida, descubriremos que la probabilidad que una persona blanca contraiga sida es 99 veces menor que una persona negra. (En Africa tambien hay blancos, aunque en minoria).
Si haces un estudio, del sida en un pais como Sudafrica, en la que la mayoria no esta circuncidada y el sida es un azote, y la mezclas con un estudio en Arabia Saudi, veremos que el estar circuncidado es una ventaja.
Si yo me como dos pollos y tu ninguno, entre los dos nos hemos comido uno.
Creí que los periodistas estudiaban una carrera para algo. Los virus no tiene prejuicios, y si no que se lo pregunten a un medico.

Ya no puede recibir valoraciones 0
3 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser telemarkado
3
Avatar genérico
Dice ser telemarkado, 11.07.2006 - 08.17h

Ufff, comentario breve el tuyo...

Ya no puede recibir valoraciones 0
4 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser manue
4
Avatar genérico
Dice ser manue, 11.07.2006 - 08.34h

Los mecanismos no se conocen bien ....

Increible. Hay unos bichos del sida que dicen "ojo que este está circundidado" y se van. Otros no lo miran y se quedan. Pero así se disminuye el índice de afectados. Grandioso. Virus listos (los que infectan) y virus tontos (los que se acojo nan ante un circundidado)

Lo más normal es que en un país con asistencia sanitaria elevada, índices de cultura sanitaria elevados, medios anticontagio elevados como Israel tengan mucho menos sida entre la población que en lugares dónde la atención y cultura santaria no existen y los medios de higiene y profilaxix tampoco.

Otal vez estoy equivocado y que haya menos sida en israel es consecuencia del pacto que hizo con su dios...

Ya no puede recibir valoraciones 0
5 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Inquisidor
5
Avatar genérico
Dice ser Inquisidor, 11.07.2006 - 08.56h

´´La circuncisión podría evitar millones de infecciones de sida en África, según un estudio.......´´

No estoy de acuerdo con lo que dice el estudio ese, estés o no circunsidado, tienes que usar condón, si no te pones condon tienes muchas probabilidades de contraer una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual).

Así que a usar su condón, que no cuesta nada ponerselo.

Deberían de regalar los condones en los institutos, universidades e incentivar a la gente a usarlo.

Ya no puede recibir valoraciones 0
6 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser chüpetina
6
Avatar genérico
Dice ser chüpetina, 11.07.2006 - 08.59h

qué tiene que ver la circuncisión con el sida?

me lo expliquen.

Ya no puede recibir valoraciones 0
7 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser logicamente
7
Avatar genérico
Dice ser logicamente, 11.07.2006 - 09.18h

la extirpacion del pene a los individuos ke practiken sexo no seguro, previene el 100% de los contagios de sida; y me he ahorrado la pasta ke cuseta un estudio para llegar a esta conclusion

Ya no puede recibir valoraciones 0
8 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Vengador
8
Avatar genérico
Dice ser Vengador, 11.07.2006 - 10.22h

Lo veo contraproducente. Y me parece muy sospechoso que en el estudio no se dé ninguna razón de porqué la circuncisión evita el contagio del Sida. Lo que hay que hacer es evitar que los africanos perseveren en estas prácticas (circuncisión, mutilación genital femenina...), que son un atavismo y un retroceso que no aporta nada, y que, dadas las precarias condiciones sanitarias en que realizan, suponen más un riesgo que una profilaxis. Lo que hay que inculcar a los africanos es que, hoy por hoy, lo único que protege del Sida es el uso del preservativo, y no esas supersticiones que nada tienen que ver en realidad con la religión o la cultura, y sí con la discriminación y la barbarie.

Ya no puede recibir valoraciones 0
9 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser barcelonesa
9
Avatar genérico
Dice ser barcelonesa, 11.07.2006 - 11.24h

"Las conclusiones son avaladas por especialistas prestigiosos, pero no se menciona el motivo por el cual esta operación evitaría los contagios."

Pues pq yo creo que no tiene nada que ver...además es una aberración tanto la circuncisión como la ablación.

Espero que alguna vez se erradiquen estás prácticas, y que se dejen de chorradas pq el Sida solo se evita con protección y precaución.

Por cierto "rebatiendo el plan" con poner un link...acabamos antes, tú y los demás :P

Ya no puede recibir valoraciones 0
10 Comentario oculto Leer comentario
Dice ser Paca
10
Avatar genérico
Dice ser Paca, 11.07.2006 - 11.48h

"Rebatiendo el plan" eres un plasta, te lo digo sin acritud.
Pero jolín, jolín!!!

Ya no puede recibir valoraciones 0

Hemos bloqueado los comentarios y las correcciones de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.

Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios

Escribir comentario o corrección

3000 caracteres pendientes

Introduce el número de la imagen (Código de verificación para prevenir envios automáticos).

Código seguridad

Normas para comentar en 20minutos.es
  • Esta es la opinión de los internautas, no la de 20minutos.es.
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Por favor, céntrate en el tema.
  • Normas y protección de datos