"Soy legal, pero la Policía me pide los papeles una vez a la semana"

  • Amnistía Internacional denuncia que en España se detiene por motivos raciales.
  • El Sindicato Unificado de Policía ratifica esta situación.
  • Las ONG piden el fin de las identificaciones racistas.
Adama, inmigrante procedente de Senegal.
Adama, inmigrante procedente de Senegal.
JORGE PARÍS
Adama, inmigrante procedente de Senegal.

La Policía somete a Mohamed Sidy a controles de identificación semanales. Y Adama sostiene que la Policía persigue por motivos raciales: "Ser negro es un problema en este país". Son dos ejemplos de una realidad camuflada. El Ministerio de Interior efectuó en 2010 un total de 7.102.059 identificaciones en España. La estadística es absoluta y no desglosa entre identificaciones por motivos migratorios o por infracciones penales. Pero el estudio Parad el racismo, no a las personas, publicado por Amnistía Internacional (AI), es categórico.

La ONG concluye que España detiene por motivos raciales y aporta evidencias de que la Policía recibe instrucciones verbales para realizar controles de identidad a personas pertenecientes a minorías étnicas. "Te piden que identifiques a 25 personas y tiene que haber uno bueno. Uno bueno significa que tiene que acabar detenido. El Policía ya sabe que identificar a 25 españoles no le servirá de nada...", explica a AI un representante del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Además, los agentes reciben una cantidad de dinero que varía en función de la ‘productividad’. La ‘productividad’ depende del número de personas detenidas al año y no se distingue entre detenciones por situación migratoria o por infracciones penales. El boletín de marzo de este sindicato policial incide en la persecución racial. El Cuerpo Nacional de Policía detuvo en Madrid entre los días 9 y 13 de febrero a 785 personas. El 47% de las detenciones se realizaron por motivos migratorios. El segundo motivo de detención fue el hurto, y solo acaparó el 9,79%.

Diferentes organizaciones –AI, SOS Racismo, Brigadas de Observación de Derechos Humanos, Women,s Link Worldwide y Pueblos Unidos– se concentraron este miércoles en el madrileño barrio de Lavapiés (paradigma de integración) para pedir en el Día Mundial contra la Discriminación Racial el fin de los controles de identificación basados en criterios raciales.

"Este tipo de actuaciones policiales fomentan estereotipos sobre la población extranjera como personas peligrosas y delincuentes y dificulta aún más su integración social". El presidente de Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, pidió al Gobierno que publique estadísticas por delitos de odio. "Es uno de los cinco países europeos donde no se hace. Debería haber más visibilidad".

Las víctimas de las 'redadas'

"Perdí mi trabajo por el acoso de vecinos racistas". Ismet Yarci (Turquía). Yarci vive en Madrid con su mujer española y su hija. Dice que la intimidación racista acabó por provocar su despido en la empresa de telecomunicaciones en la que trabajaba desde hacía ocho años. "Mis vecinos me han condenado por ser extranjero. España aún es un país racista".

"Aquí no trabajamos en lo que nos hemos formado". María Elena Casteñeda (Colombia). Es otra de las actrices del Festival de Valencia (del 9 al 12 de mayo). "Las actividades de integración nos sirven para reencontrarnos con lo que hacíamos en nuestros países, ya que vienen inmigrantes con estudios que acaban de dependientas".

"Ser mujer e inmigrante es una doble discriminación". Lucy Polo (Colombia). Es una de las 100 mujeres inmigrantes que participará como actriz en el Festival Internacional de Teatro Social de Valencia, en el marco de la Semana contra el Racismo. "El nexo que nos une es la doble discriminación como mujeres y como inmigrantes", dice.

"No paran por casualidad. Es auténtica persecución". Mohamed Sidy (Mali). Sidy tiene papeles en regla. Pero calcula que la Policía le pide que se identifique entre una y dos veces por semana. "Los agentes han llegado a dar la vuelta a la manzana con el coche para pararme". Los barrios menos indulgentes: Lavapiés y Cuatro Caminos.

"Ser negro ‘garantiza’ que la Policía te pedirá los papeles". Adama (Senegal). Vive en España desde hace 7 años y colabora con la asociación Entrepueblos para apoyar a inmigrantes que llegan a España indocumentados y sin referentes. Él habla castellano con fluidez y asiste a un curso de gerontología para trabajar con personas mayores. Denuncia las identificaciones policiales basadas en perfiles raciales. "Ser negro es un problema en este país. Es una ‘garantía’ de que la Policía te pedirá papeles". Él los tiene, pero incluso con todo en regla lo han retenido hasta treinta minutos sin motivo. "Es desagradable que te pidan la identificación. Y provoca que la gente desconfíe de ti sin haber cometido ningún delito".

La condena de la ONU a España

El Comité de Derechos Humanos de la ONU condenó en 2009 a España por discriminación racial en el caso de Rosalind Williams. Esta mujer de origen afroamericano y nacionalizada española interpuso una denuncia frente a la ONU después de que la Policía le pidiese que se identificase en la estación ferroviaria de Valladolid en 1992. De todas las personas que viajaban, la petición solo se dirigió a ella. Todavía no ha recibido ninguna reparación del Estado.

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