Aparte de defender de la competencia de los vinos del Nuevo Mundo centrándose más en la calidad que en la cantidad, la idea es desviar ayudas para disuadir de los excedentes indeseados que habitualmente terminan destilados en alcohol industrial o biofuel.
2
Fotos
En una medida que sacudirá las políticas de un sector no reformado desde 1999, la comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, va a desechar o al menos simplificar muchas de las actuales ayudas y recortar la producción sobrante.
Eso no gustará a algunos gobiernos, particularmente de países productores como Francia, Italia y España, que también son los principales del mundo.
'Nuestros vinos son famosos en todo el mundo. Están relacionados con siglos de tradición y maestría y están producidos en algunos de los paisajes más bonitos del continente', dijo Fischer Boel en rueda de prensa.
'Pese a todas nuestras ventajas naturales, nos dirigimos hacia una crisis', añadió, diciendo que el descenso en la demanda y el incremento de las ventas de vinos de fuera convertirían pronto a Europa en un importador de vinos.
'Producimos demasiado vino, para el que no hay mercado. Los mercados son ya el equivalente a la producción de un año. El 'lago de vino' es ya una realidad', dijo.
Francia emitió una reacción negativa a la propuesta, porque se basa en un análisis del mercado defectuoso, según un comunicado del Ministerio de Agricultura francés.
En España, el presidente de Asaja, asociación de jóvenes agricultores, dijo que la refoma supondría el fin del sector.
'La propuesta no puede ser más negativa para España y desde luego de llevarse a cabo supondría el desmantelamiento del sector vitivinícola español', dijo Pedro Barato a TVE.
La UE es el principal productor, consumidor, exportador e importador de vino del mundo. En los últimos años, ha perdido parte de sus mercados tradicionales de exportación rente a caldos más baratos de Australia, Chile y Estados Unidos.
POLÍTICA DE PALO Y ZANAHORIA
Durante muchos años, los importantes subsidios a la producción sesgaron el equilibrio entre el suministro de vino y la demanda y llevaron a excedentes que no pudieron venderse con facilidad.
Aunque ese equilibrio se ha estrechado desde mediados de los años 90 a medida que se han centrado en la calidad, Fischer Boel se ha quejado de las grandes cantidades de dinero que la UE gasta en vino que acaba en destilerías, aproximadamente 500 millones de euros al año.
Frente a este dato, la promoción de vinos de calidad sólo engulle unos 14 millones de euros al año.
La idea de la comisaria es usar un política de palo y zanahoria similar a la de la reforma del azúcar del año pasado para recortar la producción no necesaria ofreciendo dinero en cinco años a los productores que arranquen las viñas que no necesiten.
Este plan acabaría con unas 400.000 hectáreas de terreno destinada al cultivo de las actuales 3,4 millones, variando los subsidios por país y región.
Para ello se dispondrá de un presupuesto de 2.400 millones de euros en cinco años, dijo Fischer Boel. El presupuesto destinado al vino en la UE, unos 1.300 millones al año, no cambiará.
/Por Jeremy Smith/


España y Estados Unidos coinciden en que la banca se recapitalice sin acudir a rescates
De Guindos: "El futuro del euro, en España e Italia"
El proyecto de Valdevaqueros "no contempla urbanizar playa"
La voracidad urbanística se come a bocados la costa española
El príncipe de Asturias pide "poner de lado el fatalismo"
Pedro Rodríguez: "El único '7' de España es Villa"
El número de clientes de Telefónica cae
¿Qué disparó la Policía contra los mineros?
¡Sé el primero en hacerlo!