La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a tres años de prisión por un delito de estafa y alzamiento de bienes al promotor de una urbanización de 17 chalés en el barrio Faro de Cabo de Ajo, en el municipio de Bareyo.
En la condena, también se le impone que indemnice a los afectados por las cantidades que habían adelantado.
La sentencia considera como hechos probados que el condenado vendió una serie de fincas, de las que constituyó hipotecas con Caja Cantabria y luego otorgó escritura pública de compraventa, por las que los compradores llegaron a abonar cantidades superiores a los 330.000 euros, en algunos casos.
Lo que hacía J.M.C.C. era vender las viviendas cuando aún no estaban construidas y, para financiar su edificación, hipotecar algunas de las fincas en las que se iban a levantar mediante operaciones encadenadas.
Ocho de las hipotecas no perjudicaron a sus compradores, puesto que cuando se escrituraron las viviendas se subrogaron a las mismas como forma de pago. Sin embargo, en otros tres casos, por los que se le condena, no ocurrió lo mismo.
Ante las dificultades económicas de la promotora, que no pudo levantar tres hipotecas, el acusado constituyó una sociedad que fue comprando fincas a la promotora, de modo que ésta quedó descapitalizada.
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