Calle20

La redención española de Bruce LaBruce

La redención española de Bruce LaBruce
Bruce LaBruce.
  • Si hay un término que define la carrera de Bruce LaBruce es el de ‘obsceno’. A él se enfrenta ahora en España con el rodaje de su nueva película ‘Santo. The Obscene’ y con una exposición fotográfica en la Fresh Gallery de Madrid para la que ha convertido a Bimba Bosé, Pablo Rivero, Alaska y otros personajes en puros fetiches religiosos.

En estos últimos treinta años de profesión, la palabra ‘obsceno’ ha sido para LaBruce una bendición y, al mismo tiempo, una piedra que lanzar contra su personalidad artística. El cineasta y fotógrafo canadiense, ciudadano del mundo gracias a las puertas que le ha abierto su fama internacional, ha decidido de una vez por todas reinventar un concepto que parece llevar marcado como la letra escarlata.

El tabú siempre ha sido su gran aliado. Con él nunca ha caído en la obviedad o en lo previsible. Aunque reconoce que, en cierto modo, ese impulso por desvelar lo que debería estar oculto domina sus actos: «Es cierto que siempre digo que mi próximo proyecto será menos pornográfico, y luego nunca es así. Cuando ya te has construido una reputación es complicado huir de ella. Por una parte me gustaría escapar de esa imagen, ser algo más comercial para poder disfrutar de mayor presupuesto en mis proyectos y ser más ambicioso —explica en su habitación de un hotel berlinés—. Aunque una de las cosas buenas de estar al margen es que nadie te presiona, eres libre».

De esa forma ha conseguido sobrevivir sin tener que traicionarse a sí mismo. Otra de las claves de esa supervivencia es la de pertenecer a una raza de artistas que han hecho de su propia vida parte de su discurso creativo. Así sucede en las fotografías de Nan Goldin o en los desafiantes planteamientos de la francesa Orlan, quien se somete a una operación de cirugía estética para cada uno de sus nuevos trabajos. Sin llegar a tales extremos, LaBruce ha puesto parte de su persona al servicio de su arte. «Documentar mi vida es un aspecto de lo que hago, y no solo con el fin de aplicar un contenido autobiográfico. Quería crear un espectáculo a partir de mí mismo, una figura gay muy radical... pero, como en El mago de Oz, hay una parte de todo ello que es una proyección de un ideal, tan solo una fantasía», confiesa.

Cine de ‘outsiders’

El director de las explícitas The Raspberry Reich y Skin gang se ha sentido siempre un outsider, tanto en el mundo cinematográfico como en la industria pornográfica. Los protagonistas de sus películas recientes —Otto; or, up with dead people y L. A. Zombie— también son ejemplos claros de seres inadaptados. Y el de su proyecto español, encarnado por el fotógrafo y performer argentino Luzio Vega, no será una excepción. Si el actor porno François Sagat interpretó para él a un zombi gay capaz de reanimar a los muertos practicando sexo con ellos, Vega dará vida en Santo. The Obscene a «una figura religiosa con ciertos poderes... Es un ser hierático. Esta vez es omnisexual», anticipa.

Durante este mes de febrero regresa a Madrid para seguir avanzando en el rodaje de este filme. El canadiense también localiza en estos momentos un desierto español donde rodar la primera parte de la historia. «Mi impulso inicial era el de hacer una película en el desierto. Era un concepto muy visual que me interesaba explorar. La religión encajaba con ello, y la idea de intercalar el éxtasis religioso con el éxtasis sexual siempre me ha interesado». Ambos factores conforman una combinación que LaBruce ya había tratado en su labor fotográfica, pero nunca antes en el cine. «Supongo que he tardado tanto porque hasta ahora he estado más influenciado por gente como Jean-Luc Goddard, que es un cineasta más político —argumenta—. Pero en los últimos años me he obsesionado con Luis Buñuel y con Passolini. No entiendo ese mundo, aunque me fascina. En él también me siento fuera de lugar y eso me atrae».

Con Luzio Vega trabajó en su ópera Pierrot Lunaire, que estrenó en 2010 en Berlín. «Había visto sus fotos [como modelo] en contextos religiosos. De él me gusta que sea un artista irreverente. No tiene miedo a explorar el lado oscuro de la religión y jugar con una iconografía que para otros es intocable».

Su etapa española
Algo similar ha buscado en los retratos que expone, a partir del 16 de febrero, en la Fresh Gallery (Conde de Aranda, 5. Madrid). Obscenity, una serie de imágenes protagonizadas por españoles como Pablo Rivero, María Forqué (hija de Verónica), la nacionalizada Alaska o Rossy de Palma, no es necesariamente explícita. En ella ha investigado en las raíces religiosas de nuestra cultura a partir de los retratos a algunas de las personalidades patrias que, como él, se mueven entre lo independiente y lo mainstream. El sexo vuelve a estar presente, pero en un segundo plano. Sus fotografías pasan en esta ocasión de lo sutil a lo grotesco y hacen de lo divino un fetiche. En definitiva, «presentan una serie de imágenes que ilustran esta convergencia entre lo sagrado y lo profano».

Asegura que le gustaría contar con casi todos ellos para su película española, que además produce el músico y realizador de cine Diego Postigo, marido de Bimba Bosé. Ellos, la ilustradora Silvia Prada o el fotógrafo Xevi Muntané, con los que coincidió durante sus primeros viajes a España durante 2011, formaron un improvisado comité de bienvenida que se ha convertido en el mejor recuerdo que el artista se lleva de aquí. «Me ayudaron a entrar en contacto con Madrid y Barcelona antes de empezar a rodar. Mi intención era explorar los aspectos religiosos del país, quería saber cómo respondería la gente a esta idea que estoy planteando en la película».

LaBruce explica que tras sus primeros días en el país cambió su idea de una España aún anclada en las tradiciones católicas. «Sois más seculares de lo que pensaba. Estuve cinco días enteros tomando imágenes. La gente española con la que trabajé fue muy abierta. Incluso me invitaban a llegar algo más lejos de lo que yo me atrevía», asegura el fotógrafo, que piensa repetir experiencia durante su estancia actual.

La censura sigue mostrándole dos caras distintas. En el verano de 2011, más de cuatrocientas imágenes tomadas con Polaroid que acababa de exponer en la Gallery Wrong Wether en Oporto fueron confiscadas por la aduana canadiense y declaradas como material obsceno, impidiendo que entraran en su propio país. Por otro lado, nada hizo más popular a su filme L. A. Zombi como la censura que sufrió en Australia un año antes. Ante tal ambivalencia, él no se arrepiente de lo hecho hasta ahora y apoya el lanzamiento de Bruce(x)ploitation: la distribuidora italiana Atlantide Entertainment edita bajo ese nombre la primera monografía que documenta las dos últimas décadas de trabajo de LaBruce, un repaso a su carrera en todos los ámbitos posibles. «A pesar de mi carácter multidisciplinar, me considero principalmente un cineasta. Me gusta pensar en mí mismo como un seguidor de la tradición de directores experimentales como John Waters, Kenneth Anger, Jack Smith, George Kuchar, Curt MacDowell...». De hecho, considera su cinefilia casi como una patología, «veo cientos de películas, soy un obseso. ¡Hasta en un cortometraje porno que hice con dos transexuales surgieron referencias de Lars von Trier, Alain Resnais e incluso de Bergman!», admite entre risas.

Icono de la subcultura gay
El lanzamiento de Bruce(x)ploitation lo ensalza de nuevo como icono gay de culto, aunque él considera que poco tiene que ver la sociedad homosexual actual con la que él retrataba en el fanzine J.D.s durante la segunda mitad de los años ochenta. Con él se convirtió en una de las grandes influencias de la subcultura queercore, una facción homosexual del movimiento punk, igual de activista y transgresor, que rechaza el comportamiento gay establecido. Asegura que con el paso del tiempo ha empezado a aceptar la idea de homosexuales participando en lo que considera instituciones conservadoras como el ejército o el matrimonio. «Supongo que, para compensar, quieren ser reaccionarios. ¡Pero si no hay nada más moralista que una puta reformada! Están traicionando sus raíces y luchando por seguir las normas más aburridas y anodinas de la cultura heterosexual», protesta.

Síguenos en Facebook para estar informado de la última hora:
Publicada en la dirección url http://www.20minutos.es/noticia/1297843/0/bruce-labruce/fresh-gallery/ accede a la noticia online capturando este código en tu móvil Código QR

Hemos bloqueado los comentarios de este contenido. Sólo se mostrarán los mensajes moderados hasta ahora, pero no se podrán redactar nuevos comentarios.

Consulta los casos en los que 20minutos.es restringirá la posibilidad de dejar comentarios