El capitán del Chelsea y de la selección inglesa, John Terry, se ha declarado inocente de la acusación de haber proferido insultos racistas contra el jugador del Queens Park Rangers, Anton Ferdinand, durante un partido de la 'Premier League' en octubre.
El defensor 'blue' no estuvo en la vista que tuvo lugar en la Corte de los Magistrados de Westminster (Londres) y fue su abogado, George Carter-Stephenson, quien habló en su defensa.
En diciembre, el servicio de enjuiciamiento británico ordenó que Terry fuese acusado por un "delito de orden público con el agravante de ofensa racial" por sus comentarios Ferdinand durante la derrota de su equipo (1-0).
El futbolista inglés se expone a una sanción de unos 3.000 euros, lo que equivale a una pequeña parte de lo que gana el jugador en una semana. Aunque, de ser declarado culpable, podría hacer mucho daño a su imagen publicitaria y su relación con sus compañeros.
Por ello, el capitán no está dispuesto a quedar como culpable. "Lucharé con uñas y dientes para probar mi inocencia", indicó en diciembre, cuando se supo que su caso iría a los tribunales.


La prima de riesgo amanece asentada en cifras históricas
"Que los gestores de Bankia comparezcan en la Cámara"
Bruselas estudia dar un año más a España para cumplir el objetivo del 3% del déficit
Kristen Stewart: "No me veo ni pura ni perfecta"
Óleos hiperrrealistas contra el posado constante de las redes sociales
Torres entra en escena en el amistoso ante Corea
EE UU insta a España a revisar la posición sobre el P2P
Aguirre fracasa en su intento de vender el Canal de Isabel II






¡Sé el primero en hacerlo!