6
Fotos
Un enorme bocadillo rojo con la letra A está físicamente en un lugar, como si fuera el resultado de una búsqueda de Google Maps. Un misterioso USB incrustado en una pared de ladrillos invita a enchufar el ordenador para compartir su contenido.
The Speed Book (El libro de la velocidad) repasa el peculiar trabajo creativo del alemán Aram Bartholl (Bremen, 1972), que mezcla en sus intervenciones artísticas el mundo virtual y el físico ofreciendo visiones analógicas del ciberespacio.
Es un admirador de los sistemas sociales, las innovaciones culturales, las dinámicas internas, el lenguaje y los productos que están definiendo la forma en que vivimos y nos relacionamos ante el ordenador. En un entorno en que cada vez más gente las actividades virtuales se están volviendo más significativas que las realizadas en el mundo real, otros ven alarmados ese rápido avance de la tecnología en nuestras vidas.
Entre el humor y la reflexión
El libro, publicado por la editorial berlinesa Gestalten, acompaña de textos explicativos las acciones de Bartholl, que oscilan entre el humor y la reflexión con un toque de ingenuidad. En una de sus aventuras, alquiló un coche igual al que Google utiliza para hacer las fotos de las calles de Google Maps, fabricó una cámara de mentira y al conducirlo pudo descubrir reacciones que iban desde el exhibicionismo y la protesta hasta el intento de robo del vehículo.
'China Channel' permite navegar como si el usuario estuviera en ChinaOtros de sus proyectos están disponible en su página web, como la aplicación que desarrolló junto a sus compañeros de correrías Evan Roth y Tobias Leingruber llamada China Channel. Con ella los internautas pueden navegar desde su ordenador como si estuvieran en China y comprobar de primera mano la censura que el gobierno aplica en la red.


Bruselas propone que el fondo de rescate recapitalice directamente los bancos
La CE pone precio a retrasar el objetivo del déficit
"Me siento más maduro que en 2010, pero este Mundial costará más"


"Que los gestores de Bankia comparezcan en la Cámara"
Ana María Valderrama: "La música clásica hay que tocarla desmelenándose"






¡Sé el primero en hacerlo!