La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a casi cuatro años de cárcel a un hombre por maltratar a su pareja, a la que pegaba e insultaba con frecuencia, y a la que amenazó con quemar la casa con la hija de ambos dentro, con quemar a los tres o con suicidarse si le dejaba o si le quitaban a la niña, que entonces tenía 22 meses.
Los hechos tuvieron lugar en julio de 2010, a raíz de una discusión entre ambos en el domicilio familiar. El hombre cogió entonces un bidón de gasolina y arrojó gran parte del contenido en el suelo del salón, advirtiendo a la mujer que ya sabía lo que iba a hacer si le quitaban a su hija.
Su compañera logró calmarle, pero poco después volvió a alterarse cuando ella le planteó la posibilidad de separarse. El acusado, que desde entonces está en prisión provisional, le aseguró que si lo hacía se suicidaría o quemaría a los tres, porque no podía vivir sin su hija.
El acusado comenzó entonces a poner tablones en las ventanas e impidió a su mujer sacar a la niña de la vivienda, en la que se encerró con ella, quedando la madre fuera. La mujer avisó al teléfono de emergencias 112, pese a las amenazas de él para que no lo hiciera, y en el lugar se personó una patrulla de la Guardia Civil. Uno de los agentes logró reducir al hombre y el otro sacó a la menor a través de una ventana, sin que sufriera ninguna lesión.
Un año antes de estos hechos, estando de vacaciones con la niña en Alicante, el acusado dio un puñetazo a su pareja en una pierna mientras conducía y una vez en el hotel en el que se hospedaban, la cogió por un brazo y un tobillo, la arrimó a la ventana y la amenazó con tirarla por la misma. Tal y como consta en la sentencia, con frecuencia la decía que la iba a matar y la llamaba "analfabeta e hija de puta".
Acusado inicialmente por un delito de homicidio en grado de tentativa en el procedimiento instruido por el Juzgado de Instrucción nº 2 de Medio Cudeyo, la causa se remitió posteriormente a la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, que le ha condenado como autor directo y responsable de dos delitos de amenazas graves -con el agravante de parentesco-, un delito de violencia de género por maltrato físico y una falta de menosprecio a la autoridad.
En total, tres años y diez meses de cárcel y la prohibición de acercarse a su pareja e hija a menos de 300 metros durante dos años y medio, a su mujer durante otros 16 meses más y la inhabilitación para ejercer la patria potestad de la hija durante cinco años. En el juicio, celebrado el pasado mes de noviembre, el acusado se reconoció culpable y aceptó las penas propuestas por el Ministerio Fiscal, dictándose en consecuencia sentencia de conformidad.
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